El Juzgado de Instrucción número 2 de Inca ha archivado la causa abierta contra el empresario mallorquín denunciado por una supuesta estafa con casas modulares a la que se querían adherir una decena de afectados. El juez concluye que no hay delito de estafa y es la segunda vez que una querella contra el constructor por lo penal queda archivada.
El juez, sin embargo, considera que hay un "incumplimiento de contrato", pero que "no una estafa porque no hubo un engaño inicial", según recoge el auto al que ha tenido acceso Onda Cero. Además, el magistrado ha acordado el sobreseimiento provisional del procedimiento contra el constructor investigado, pero también contra su pareja y la empresa Design Modular Haus SLU, que habría cerrado un contrato con el querellante que denuncia haberse quedado sin casa y con una hipoteca de por vida, después de haber depositado más del 10% del presupuesto que le pidió el constructor.
Es la segunda vez que un Juzgado de Mallorca rechaza investigar al joven empresario por lo penal, al considerar que los hechos “no revisten caracteres de delito”, ya que otra querella por una afectada por la presunta estafa con casas modulares que denunció prácticas parecidas se querelló contra su empresa en Palma. Sin embargo, el constructor sí fue condenado por lo civil en Palma por otro incumplimiento de contrato de un proyecto construcción.
El varapalo judicial para los afectados va más allá de la querella de uno de los primeros denunciantes, ya que el magistrado de Inca rechaza acumular otros casos similares de otros afectados a la causa inicial al no apreciar indicio delictivo alguno en el procedimiento original. El magistrado, sin embargo, no entra a valorar estos nuevos casos de otros perjudicados, después de que una decena de afectados querían sumarse a la querella inicial. Según la versión del conjunto de los afectados cuyos testimonios ha ido recogiendo Onda Cero en las últimas semanas, el perjuicio económico sufrido asciende a más de un millón de euros.

