Vicente Bujosa, joven ibicenco en silla de ruedas, ha analizado en Más de Uno Ibiza y Formentera la situación que viven las personas que cómo él quieren acceder a una vivienda y en este sentido ha asegurado que, aunque en este 2026 se han anunciado nuevos recursos como pisos tutelados, viviendas supervisadas o programas específicos para colectivos vulnerables, "estas medidas llegan tarde y no cubren toda la demanda".
Precisamente, Bujosa lleva años defendiendo la necesidad de implantar en la isla un modelo de pisos supervisados adaptados a personas con discapacidad física, basado en su propia experiencia en Mallorca y con una propuesta que, según ha explicado, "pone el foco en aspectos clave como la autonomía, la intimidad y la adaptación real de los espacios en una propuesta que no pide lujo sino condiciones dignas".
Además, ha insistido en que este tipo de recursos "cubrirían un vacío importante para quienes no pueden vivir de forma completamente independiente, pero tampoco encajan en una residencia" y ha detallado que la situación se agrava en un contexto como el de Ibiza, marcado por la emergencia habitacional y los altos precios del alquiler ya que, según sus palabras, "muchas personas con pensiones bajas o no contributivas no pueden acceder ni siquiera a una vivienda protegida, ya que no pueden asumir gastos básicos como el mobiliario o los suministros".
Una falta de alternativas que provoca, según Bujosa, que en muchos casos, "personas con diversidad funcional se vean obligadas a abandonar la isla o a depender de terceros para poder vivir" y por todo ello, también ha recordado que el colectivo impulsa otras iniciativas para mejorar su situación, como una campaña de recogida de firmas para promover una mejora de las pensiones mínimas a nivel balear que tienen lugar cada fin de semana en el Parque de la Paz y en el Mercadillo de Sant Jordi.
