Seguridad

Tomás Quesada: "La mayoría de los guardias civiles que vendrán están desesperados buscando vivienda"

El secretario provincial de JUCIL en Baleares ha valorado en Más de Uno Ibiza y Formentera el anuncio que hizo el viernes el delegado del Gobierno de la llegada de 100 guardias civiles a Ibiza y Formentera este verano asegurando que aunque son buenas cifras "la mayoría de ellos aún no saben donde podrán quedarse lo que provoca que cumplan un mínimo de permanencia y luego se marchen".

Manu Gon

Illes Balears |

Tomás Quesada, secretario provincial de Asociación Profesional Justicia Guardia Civil (Jucil), ha analizado con cautela y cierto escepticismo en Onda Cero el anuncio que hizo este viernes en Sa Coma el delegado del Gobierno Alfonso Rodríguez de la llegada de 100 agentes a Ibiza y Formentera, permitiendo cubrir completamente en Ibiza la seguridad ciudadana.

En este sentido Quesada, aunque ha reconocido "que se trata de una cifra que no se había alcanzado nunca", también ha asegurado "que el mensaje de Rodríguez es demasiado optimista porque la realidad es que los agentes vienen, cumplen el periodo mínimo de permanencia y se marchan", poniendo además como ejemplo que "entre 2021 y 2025 llegaron 1.050 agentes a Baleares, pero 840 se fueron porque no somos capaces de fidelizarlos".

Imagen de archivo de un agente del Servicio Marítimo de la Guardia Civil
Imagen de archivo de un agente del Servicio Marítimo de la Guardia Civil | Redacción

Algo que se debe, una vez más, al problema de la vivienda que Quesada asegura que provoca "situaciones desesperadas para los agentes que deben incorporarse entre finales de junio y la primera semana de julio". Tanto que, según ha explicado en Onda Cero, "la mayoría de ellos están buscando alojamiento de forma urgente pero no encuentran nada porque se les anuncia con muy poco tiempo su destino, llegan en el peor momento y lo hacen cuando hay muy muy poca oferta". Y por ello, ha vuelto a lanzar una petición de ayuda asegurando que "desde JUCIL ya se ha pedido a los consells que actúen como amortiguador ante la llegada de los nuevos efectivos, porque muchos no podrán asumir alquileres de larga duración ya que las viviendas que anunció el delegado del Gobierno no existen todavía".

Por último, el secretario provincial de la asociación ha vuelto a incidir en que "sin medidas estructurales como, por ejemplo, un plus de insularidad adaptado a nuestras necesidades y una historia de especial singularidad, Baleares corre el riesgo de convertirse en una extensión de las academias de Baeza y Valdemoro, con una plantilla envejecida y una rotación constante".