Música

Andrés Coll: "La actuación en el Parador permitió que muchos descubrieran las castanyoles d'Eivissa"

El joven músico ibicenco ha explicado en Más de Uno Ibiza y Formentera como llenó de memoria, identidad y creación contemporánea la apertura oficial del Parador de Dalt Vila

Manu Gon

Illes Balears |

La inauguración del nuevo Parador de Ibiza dejó este lunes un momento difícil de olvidar. Fue la actuación del joven músico ibicenco Andrés Coll, que llevó al interior del histórico Castillo y Almudaina un viaje sonoro que unió tradición, modernidad y memoria colectiva con una interpretación cargada de simbolismo que emocionó a autoridades, invitados y asistentes, convirtiéndose en uno de los instantes más comentados del acto.

En este sentido, el propio Coll ha explicado en Más de Uno Ibiza y Formentera que la invitación le llegó apenas una semana antes, lo que convirtió el concierto en "todo un reto" y que aun así diseñó un repertorio pensado específicamente para el lugar y el momento compuesto por tres piezas, una versión para marimba del Credo tradicional que se toca en la Catedral el día de Santa María, una composición propia inspirada en la arena blanca de Ibiza y muy simbólica "al interpretarse en un espacio construido en arenisca", y una improvisación final con castañuelas que dejó al público boquiabierto.

Precisamente, sobre esta última pieza, el joven músico, sonador y ballador ha asegurado que "permitió a muchos de los asistentes descubrir que son las castanyoles de Eivissa ya que muchos, como la directora de Paradores, Rosario Sánchez, nunca las habían visto en acción". Y es que según sus palabras, su objetivo era doble, "por un lado mostrar a los visitantes de fuera un elemento esencial de la identidad ibicenca" y, al mismo tiempo, "demostrar a los propios residentes que las tradiciones pueden dialogar con lenguajes contemporáneos a través de fusionar ritmos tradicionales con cosas más modernas para mostrar lo vivas y ardientes que están nuestras tradiciones".

No en vano, Coll, formado desde niño en el ball pagès, en Sa Colla de Vila y en la música clásica, el jazz y la creación contemporánea, ha reivindicado esa mezcla "como parte natural de su identidad artística aprovechando el buen momento que viven las collas ibicencas con cada vez más niños y niñas que llegan para llenarlas de vida en un reflejo de lo que aún está por venir".