El micrófono verde de Más de Uno Ibiza y Formentera ha acudido hasta el céntrico Paseo Vara de Rey de la ciudad de Ibiza para vivir en primera personas las distintas actividades que ha organizado Cáritas Diocesana de Ibiza con motivo del Día de las Personas Sin Hogar y en el que, por ejemplo, el coordinador de la entidad, Gustavo Gómez, ha alertado de que "la pobreza y la exclusión social siguen aumentando en la isla".
No en vano, según Gómez, Cáritas Diocesana de Ibiza prevé atender con sus cerca de 30 trabajadores y más de un centenar de voluntarios "a unas 3.000 personas o incluso superar esa cifra durante 2026, lo que supondría un incremento del 5 o 6 % respecto al año anterior" y que esto demuestra, según sus palabras, "el que la pobreza y el riesgo de exclusión está completamente extendido en Ibiza y cada vez va a más".

Un número que aumentará exponencialmente ahora con el cierre de los hoteles y las discotecas, "que provoca un aumento de las solicitudes de ayuda" y todo ello con la preocupación de comprobar "que tener trabajo ya no garantiza poder pagar una vivienda" como demuestra que en la entidad "se atiende a cada vez más personas, invisibilizadas por la sociedad, que con jornadas laborales de 40 horas semanales que no llegan a final de mes".
Por su parte, la trabajadora social Eliana Nieto ha llamado la atención sobre el cambio de perfil del usuario, "con cada vez más personas procedentes de la Unión Europea y españoles" y ha explicado que Cáritas ofrece desayunos, comedor y acompañamiento "a personas sin hogar, con problemas de salud mental o adicciones, pero también a trabajadores que no pueden afrontar los alquileres", y la responsable del centro de acogida, Maite Barchín, ha detallado que diariamente se sirven entre 40 y 50 desayunos y se atiende a 40 personas en el comedor aunque ha advertido "de la falta de recursos para quienes sufren problemas de salud mental asociados al consumo de sustancias".

Y por todo ello, para visibilizar esta realidad, Cáritas ha instalado una casa de cartón en Vara de Rey, decorada con mensajes y reivindicaciones de sus usuarios bajo el lema Un hogar es mucho más que un sitio donde vivir, y es como ha confirmado Barchín "la instalación simboliza el derecho a una vivienda digna y recoge los sueños de las personas atendidas".

