“Necesitamos tener un plantel más numeroso”. La frase de Guillermo Almada, en la rueda de prensa posterior del Oviedo-Girona dejaban claras las expectativas del técnico oviedista en la recta final del mercado de fichajes, pero el club decidió no mover pieza, pese a tener fichas libres y dinero disponible en el tope salarial. El equipo se queda con 24 jugadores y con las llegadas de Nico Fonseca, Thiago Borbas y Thiago Fernández.
Después de una primera vuelta que reportó 13 puntos y dos relevos en el banquillo, el oviedismo confiaba en que diciembre dejase algunos refuerzos que alimentasen las esperanzas de pelear por la permanencia, pero las operaciones cerradas no invitan al optimismo de una afición que sigue enfadada con los dirigentes azules por las gestiones de los últimos meses.
Al final, las salidas de Salomón Rondón, Brandon Domingues, Oier Luengo y Josip Brekalo fueron cubiertas con Fonseca, Borbas y Thiago Fernández, que llegan sin experiencia en el fútbol español y en el caso de los dos segundos con la necesidad de tiempo para poder competir en plenitud de condiciones.
Vista el cierre del mercado la esperanza queda depositada en que los jugadores que lograron el ascenso sean capaces de hacer otra machada y consigan los puntos necesarios para que el equipo siga en Primera División.
