La Universidad Laboral no se proyecta como tal, sino que estaba pensada para ser un orfanato u orfelinato minero. Con ese fin se plantea a mediados de 1940. Sin embargo, nunca funcionó como tal, puesto que en la década de 1950 aparece el concepto de Universidad Laboral, siendo la de Gijón las primeras de las 21 que hubo en España. En 1955 llegaron los primeros alumnos, solo hombres, que recibían formación por parte de los jesuitas en ramas técnicas relacionadas con la industria.
La construcción comenzó en 1948 (aunque nunca se colocó una primera piedra como tal) y terminó en 1955, aunque la obra nunca llegó a terminarse realmente. Estaba a punto en 1957, pero en ese momento su impulsor, José Antonio Girón, cayó en desagracia. La Laboral es el edificio de uso civil más grande de España, y desde un inicio ya se proyectó como un edificio muy grande para atender a más de mil huérfanos más el personal, a lo que se suman modificaciones que lo convirtieron en algo todavía más grande. Y hay una cosa importante. El centro debía ser independiente en su funcionamiento, y para lograrlo se adquirieron muchos terrenos adyacentes que posteriormente permitieron la creación de la hoy llamada Milla del Conocimiento o del propio Hospital de Cabueñes.
Durante su historia, están a punto de cumplirse 70 años de su apertura, la Universidad Laboral, con sus diferentes nombres, ha estado rodeada de mitos y leyendas. Héctor nos cuenta que es falso que nunca haya estado abandonada o cerrada. Tampoco llegó a pensarse en derribarla. Es cierto que sus usos fueron cambiando (con el docente siempre como mayoritario) y que pasó unas etapas de mayor o menor apogeo y que acumuló problemas de mantenimiento, pero siempre estuvo funcionando.
A principios de este siglo se acometió el último gran proyecto de reforma, que culminó con el nacimiento de lo hoy llamado "Laboral, ciudad de la cultura". Como historiador, Héctor se muestra más preocupado con que el mantenimiento sea el adecuado y las instalaciones tengan uso a que llegue a ser declarada Patrimonio Mundial por la Unesco.
