El hijo de Chelo, Juan, saldrá de prisión en abril de 2027. Todavía no tiene pensado qué le dirá. Confía en recuperar a ese niño "cariñoso y dulce" y que se haya alejando de las "sobras". Porque el único delito que ha cometido su hijo, dice Chelo, "es haberse drogado". Sabe que lleva un tiempo limpio y está recibiendo ayuda. Hasta el punto que, cree esta madre, se recibe más ayuda estando dentro que fuera. Porque personas como ella se enfrentan a las miradas y a los comentarios cuando un familiar está en la cárcel. Por si no fuese lo suficientemente duro acudir a una visita en la cárcel. "Es muy duro, no se lo deseo a nadie".
Chelo reivindicar las segundas oportunidades. Asegura que ella no sabe en qué momento se torció su hijo. No sabe en qué momento empezó a sentirse insegura con él en casa y tomó la decisión de cortar. Sí sabe que ha encontrado en la pastoral penitenciaria la ayuda que necesitaba. Porque la fe no hace desaparecer el sufrimiento, pero te ayuda a perder tus miedos, nos explica.
