Recurrir a eslóganes del tipo "Gijón con hechos" como previamente se hizo con otros como "presupuestos del despegue" es efectivo. Ayuda a los potenciales votantes a fijar recuerdos y recordarle qué ha hecho un gobierno. La teoría política anima a hacerlo porque el votante tiende a quedarse con lo más cercano o lo más grande, olvidando algunos proyectos o acciones que el gobierno se encarga de recordarle. Claro que se selecciona qué quiere que el votante recuerde. Sergio nos explica que se tiende a seleccionar lo más visible y menos discutible, eludiendo temas polémicos o que puedan ser puestos en duda. Conseguir que el votante recuerde tus logros es un paso hacia las urnas y la oposición pelea también con sus armas para intentar que el relato del ejecutivo se imponga.
Debemos diferenciar aquí entre el dato y el relato. Lo que es real de lo que es una composición de lugar. No es sencillo, porque, recuerda Sergio citando a Machado, nos encanta que nos persuadan, que nos cuenten historias. Por eso la línea que separa el mundo de los hechos del mundo del relato a veces se difumina. Más para un ciudadano que normalmente no sabe diferenciar entre un anuncio, una licitación o una adjudicación. Eso permite a los políticos revivir muchas veces una noticia que les interese.
Nos queda año y medio para la cita electoral, y este tipo de mensajes y de relatos serán cada vez más habituales. También, prevé Sergio, más pobres en cuanto al nivel.
