La presidenta de Canta Paxarina, Margarita Llorente, nos explica que representan a mujeres de más de 55 años porque es una buena edad para empezar a preparar la vejez. Luego entran las prisas, dice, y es importante darse cuenta de que los años y los sueños de juventud han quedado atrás. Y el asunto que más les preocupa es la vivienda. No quieren que las mujeres lesbianas envejezcan solas, y entiende Margarita que los modelos residenciales tradicionales, como las residencias de mayores, no son para ellas. No vivimos buenos tiempos para las personas "diferentes", lamenta Margarita, quien asegura que los problemas de rechazo siguen a la orden del día.
La idea de la asociación es promover pequeñas unidades de convivencia en donde pequeños grupos de mujeres lesbianas puedan vivir juntas. Así se combate la soledad no deseada. Descartan procesos como las viviendas cohausing porque lleva muchos años para ponerse en marcha.
Canta Paxarina tiene además otras iniciativas de apoyo, a través de puntos de encuentro, viajes o pequeñas convivencias.
