Con la entrada en vigor de la declaración como zona tensionadas, en Cimavilla y La Arena empezarán a aplicarse medidas pensadas para frenar la escala de precios. La medida más conocida es el establecimiento de un precio máximo de alquiler. Topar los precios. Permitirán aplicar medidas previstas en la normativa para corregir disfunciones del mercado residencial, en especial, la contención de precios del alquiler, la movilización de vivienda vacía o infrautilizada y el refuerzo de iniciativas para favorecer el acceso a la vivienda habitual.
La presidenta de la asociación de vecinos de La Arena, María José Cuervo, se muestra esperanzada. En el barrio agradecen que se tomen medidas y confían en que tenga efecto. En el mercado del alquiler, porque en el de compraventa no se esperan grandes cambios. Para la presidenta vecinal lo importante es tener "un poco de cordura".
En Cimavilla aplauden la declaración como zona tensionada, pero creen que se queda corta. El presidente de la AAVV Gigia, Sergio Álvarez, nos ha contado que necesitan poner fin a la especulación en el barrio para que los vecinos puedan volver o no tengan que irse. Para ello recuerda que es fundamental aumentar la oferta de vivienda.
Los vecinos de las zonas afectadas esperan que el Ayuntamiento de Gijón no recurra la declaración. Puede acudir al TSJA, para lo cual tienen un plazo de dos meses. El consejero de ordenación del territorio, Ovidio Zapico, da por hecho que acudirá a los tribunales. Pero se muestra confiado del trabajo hecho y los informes "sólidos" en los que se sustentan ambas declaraciones.
