El homenaje lleva por lema "Por cuanto nos habéis dado", y quiere servir, dice la consejería, de agradecimiento tanto a los años de servicio vocacional como los valores transmitidos durante su extensa trayectoria. Es también un reconocimiento a la educación como tarea colectiva y acumulativa, así como instrumento de igualdad.
Una de las maestras que intervendrá en el acto para contar su experiencia es Esperanza Almoño. Lleva jubilada desde hace dos años tras 36 de profesión. Y precisamente se jubiló de profesión, porque de vocación siempre se sentirá maestra. Sintió que ese era su camino desde bien pequeña, y confiesa que volvería a serlo una y otra vez. Asegura que es una labor muy gratificante guiar a los alumnos y aprender de ellos.
Esperanza también reconoce que a lo largo de toda su trayectoria, que se reparte entre Gijón, Cangas del Narcea, las cuencas y Oviedo, ha vivido muchos cambios. No solo entre el alumnado, también a nivel político. Aboga por llegar a un pacto de estado por la educación que permita tener una estrategia clara. También pide recuperar el prestigio que tenía la profesión de maestro.

