Hoy me acompaña una mujer que, pese a sus más de 40 años de trayectoria, nunca deja de sorprendernos. Presentadora, humorista y actriz, su papel en la cinta Carne de Gallina la convirtió, hace 25 años, en un poco asturiana, a pesar de haber nacido en Barakaldo.
La icónica Diana Freire, de 7 vidas, para los de mi generación, y el alma de Dory, en Buscando a Nemo, para los más jóvenes, se desnuda esta vez en el escenario, para ofrecernos su faceta más dramática.
Este fin de semana, Anabel Alonso protagoniza, por partida doble, en el Teatro Jovellanos, de Gijón, La mujer rota. Un monólogo, basado en el texto de Simone de Beauvoir, y dirigido por Heidi Steinhardt.
