Aniversario

Los refugiados ucranianos siguen llegando a Aragón tres años después de la invasión rusa

Se cumplen tres años de la invasión rusa a Ucrania. En este tiempo, a Aragón han llegado miles de ucranianos, Accem ha atendido a 922 durante estos tres años, pero muchos llegaron a casas de familias y amigos. La guerra continúa y siguen llegando refugiados, aunque en menor medida.

Lourdes Funes

Zaragoza |

Sede de Accem/Accem

Fue un 24 de febrero, pero de hace tres años, de 2022. Comenzaba la guerra en Ucrania. Era de madrugada cuando se dejaron notar los bombardeos por parte de Rusia, sus tropas estaban ya a menos de 20 kilómetros de Kiev. Las noticias se sucedieron y en Aragón, la Asociación de Residentes Ucranianos comenzó a recoger medicamentos, comida, sacos de dormir, materiales que solicitaban desde la Embajada de Ucrania.

En apenas dos días, eran casi 900.000 personas las que huyeron de la guerra, muchos se dirigieron a la frontera con Polonia, otros fueron donde vivían familiares o amigos y muchos se convirtieron en refugiados. En estos tres años no han cesado los bombardeos, la contienda ni el miedo. Y en todo este tiempo, Accem, la entidad referente en la atención de la emergencia de Ucrania ha atendido desde 2022 a casi 43.000 personas, más de 10.740 sólo el año pasado porque siguen llegando refugiados.

Desde febrero de 2022, Accem ha atendido en Aragón a 936 personas procedentes de Ucrania. Gracias a un marco normativo europeo, se permite que a los ucranianos que llegan como refugiados puedan acceder rápidamente a servicios de acogida, vivienda, asistencia psicológica y orientación laboral.

La historia de Vasile

Vasile es ucraniano y llegó a Aragón desde Ucrania en junio de 2024, tiene 24 años, estudió Física y ha vivido la contienda en primera persona. El salió de su casa y se fue a refugiar a un pueblo en las montañas para intentar huir de la guerra. Ahí cambió su trabajo como físico en camarero.

Client Challenge

Cambiar de ciudad no es sencillo, mucho menos de país sin hablar el idioma. Vasile llegó sólo a España, dejando en Ucrania a familiares y amigos. Ahora ha conseguido hacer amigos en Zaragoza, pero no fue sencillo. Lo más complicado fue aprender el idioma, encontrar un trabajo y una vivienda. Gracias a la ayuda de Accem en Zaragoza, Vasile no sólo ha aprendido español, sino que también se ha especializado en hostelería, lo que le va a permitir desplazarse a Cullera para tener más oportunidades laborales.