Las obras de la segunda fase de la regeneración del río Huerva en Zaragoza empezarán después del verano, con un presupuesto global de 24 millones de euros. En el tramo entre el puente Blasco del Cacho y Gran Vía se crearán tres nuevos parques y una pasarela peatonal de 25 metros para conectar las calles Viva España y Manuel Lasala. No sólo se actuará sobre el río, sino también en seis calles adyacentes en las que, por ejemplo, se renovarán las redes subterráneas.
Paralelamente a esas obras, que tendrán un plazo de quince meses, se ejecutará también la mejora del río entre calle Miguel Servet y su desembocadura en el Ebro. En este caso, los trabajos se prolongarán durante ocho meses, según ha detallado la alcaldesa, Natalia Chueca. Implicarán la construcción de nuevas sendas peatonales, y como en el primer tramo, se mejorarán los accesos a través de rampas y escaleras para salvar los desniveles.
Este ambicioso proyecto, impulsado por el Ayuntamiento con el apoyo del Gobierno de Aragón y el Ministerio para la Transición Ecológica, saldrá próximamente a exposición pública para que los vecinos puedan hacer aportaciones. Acto seguido se adjudicarán las obras, por lo que su arranque se espera para después del verano. Según el cronograma, la ciudad estrenará este nuevo parque fluvial a finales de 2026.
Para el consejero de Medio Ambiente del ejecutivo autonómico, Manuel Blasco, hay pocos precedentes de intervenciones de este calado. Es una de las más importantes de cuantas se han ejecutado en la ciudad. Por su parte, el presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro, Carlos Arrazola, ha destacado que la calidad de este proyecto impulsado “sin titubeos” ha favorecido la captación de fondos europeos.
Primera fase y financiación total
Los trabajos en el área del Huerva no van a parar. Mientras se planifican las próximas obras, sigue la ejecución de la primera fase de la regeneración, consistente en la mejora de las redes subterráneas o la creación de un tanque de tormentas en los antiguos viveros Sopesens. Igualmente, se han hecho labores de desbroce de masa vegetal y retirada de especias invasivas o alóctonas que serán sustituidas por especies autóctonas.
En total, este proyecto del Ayuntamiento tiene un presupuesto de más de 32 millones de euros. El Ministerio aporta cinco a través de la Fundación Biodiversidad, mientras que el ejecutivo autonómico destinará un máximo de 20 millones. El resto, será aportado por el consistorio.

