Una gran grúa azul, de las más grandes que existen en España, asciende desde la base de la Torre del Agua hasta superar los 76 metros que mide el el edificio llamando la atención de todo aquel que la observa, de cerca o en la distancia. Esa grúa azul se retirará en pocos días y se está utilizando para fijar otra grúa que quedará fijada a la cubierta de la torre para poder iniciar la construcción del mirador de 360 grados que coronará este emblema del recinto Expo.
Al tener ya un edificio construido sobre el que se quiere añadir nuevos elementos, el proceso no es el convencional en construcción y resulta más complejo. La altura de la Torre del Agua supera los 70 metros y con el mirador se acercará a los 80 metros. Además de subir la grúa por encima del mirador, hay que elevar toda la carga y superar la altura del gancho que cuelga de la torre: "Al final te vas a una grúa de casi 100 metros de altura, lo que obligaba sujetarla a la propia estructura de la torre, cosa que no nos hacía mucha gracia porque suponía transmitir esfuerzos horizontales a la propia estructura", señala Alfonso Pérez, responsable del Departamento Técnico de Expo Zaragoza Empresarial.
Los técnicos de Expo Zaragoza Empresarial optaron finalmente por aprovechar la robustez de la Torre del Agua para colocar la grúa sobre su cubierta. De este modo, en vez de una grúa de 105 metros junto al edificio, se requiere una de menos de 20 metros anclada en la azotea. Para tomar estas decisiones ha sido necesario hacer muchos números; no sólo por la presión y los esfuerzos a los que se somete al edificio por el funcionamiento de la propia grúa: "hay que tener muy en cuenta los esfuerzos sometidos por el viento. A esa altura, donde no hay ningún tipo de elemento que sirva de parapeto al viento, los esfuerzos son muy importantes y ha habido que realizar cálculos técnicos profundos y precisos", ha subrayado Alfonso Pérez.
