El sector del campo muestra preocupación a las puertas de que se inicie en Aragón la campaña de recogida de la fruta. El cierre de las fronteras va a impedir la llegada de los muchos temporeros extranjeros que cada año viajan a Aragón, procedentes sobre todo de países del norte de África o Rumanía, para participar en la campaña de la fruta. Un problema “muy grave” para el sector que obliga a intentar buscar alternativas.
El Ministro Luis Planas o el presidente Macron han animado a la población nacional a recoger la fruta, pero desde Asaja creen que no hay tiempo para ofrecer la formación necesaria. A ese problema se suman las restricciones carreteras que prevén limitar el tráfico de vehículos. El secretario general de la organización en Aragón, Ángel Samper, considera que esta situación “no se puede extender” porque se están poniendo trabas a la cadena alimentaria.
Algunos colectivos reclaman mejorar las condiciones de los temporeros para atraer nuevos empleados y otros incluso proponen legalizar temporalmente a extranjeros en situación irregular en España.

