El Premio José Luis Barrionuevo al Mejor Restaurante ha recaído en Restaurante El Puerto, de Casabermeja dirigido por Juan Jesús y José Francisco Fernández, hijos del fundador Juan Férnandez, que puso en marcha el restaurante en 1990. La carta incluye platos clásicos de tradición costera malagueña que elaboran de manera sencilla, respetando el producto, como su excelente fritura, pescados frescos a la sal o a la plancha, así como sus mariscos.
El Premio Paul Schiff al Mejor Cocinero ha correspondido a Víctor Hierrezuelo responsable de la cocina de El Chuiringuito, en Sedella, en plena Axarquía malagueña. Su formación en casas de referencia como Arzak, Bardal o Dama Juana se refleja en una cocina que dialoga entre lo tradicional y lo contemporáneo.
El Premio Santiago Domínguez al Mejor Restaurante de Cocina Tradicional ha recaído en el Mesón de Andrés, de Fuengirola. Un establecimiento familiar que ofrece una cocina tradicional con una sutil puesta al día, pero siempre apostando por la máxima calidad en cuanto a producto. Andrés Palacios, con amplia experiencia en el mundo de la hostelería, y su esposa María José Valencia al frente de los fogones, son los artífices de de este restaurante que se ha convertido en todo un referente en la zona.
El Premio Enrique Mapelli a la Crítica y Difusión Nacional ha sido para El Yerno.
Manolo Alba, de Hermanos Alba, ha sido distinguido con el Premio Antonio Espinosa a una vida dedicada al turismo y la gastronomía. Manolo fundó junto a sus hermanos en los años 80 la marisquería familiar Hermanos Alba en Cerrado de Calderón, que en el año 2015 se trasladó a El Palo. En 2024, Hermanos Alba ganó el premio a la «Mejor Fritura de Boquerones» en la I Edición del Concurso de Fritura Malagueña que organiza la Academia Gastronómica de Málaga.
El Premio Antonio García del Valle al Mejor Merendero-Chiringuito es para La Taberna del Puerto, situado en el puerto deportivo de El Candado. Local sencillo pero lleno de encanto, junto al mar y los barcos y donde podemos degustar cocina de toda la vida, con platos sencillos, pero elaborados de manera primorosa.
En el apartado de mejores profesionales, Marco Trujillo ha sido merecedor del Premio Conde Rudi a la Mejor Sala. Marco Trujillo llegó a Bardal cuando el espacio apenas tenía unos meses de vida y ha vivido en primera persona la evolución de Bardal. Granadino de nacimiento, antes de recalar en la casa de Gómez estuvo en Paradores, en Gibralfaro, y en Trivio, en Cuenca.
Por último, el Premio Sabor a Málaga al Mejor Producto o Productor, en su segunda edición, ha ido a parar a Maychoco, pequeño taller artesano de chocolate enclavado en la Costa del Sol, concretamente en Benajarafe. Desde este coqueto obrador se trabaja el cacao bajo la premisa del bean to bar: elaborar todo el proceso, desde el tueste del haba de cacao hasta su culminación en tableta.
