Los vecinos de la urbanización Jardines del Violón han elevado su voz contra lo que califican como un auténtico “infierno acústico” derivado de la actividad del hotel situado junto a sus viviendas. Tras reunirse con los afectados, la portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Granada, Raquel Ruz, ha exigido la inclusión urgente de la zona del Violón-Palacio de Congresos en el mapa de ruidos de la ciudad y ha reclamado actuaciones inmediatas para garantizar el descanso y la salud de los residentes.
La dirigente socialista ha denunciado que los vecinos soportan una situación de “contaminación acústica diaria y a todas las horas del día”, agravada en las últimas semanas por la celebración de eventos y fiestas privadas en las instalaciones exteriores del establecimiento hotelero.
Mapa de ruidos en Granada: el PSOE reclama su actualización urgente
Ruz ha lamentado que la zona de Jardines del Violón se haya convertido en uno de los principales focos de saturación acústica de Granada. Según ha explicado, a la actividad habitual del Palacio de Congresos y del Parque de Bomberos se suma ahora el incremento de celebraciones en la piscina y la azotea del hotel, espacios que se encuentran a escasos metros de las viviendas.
“Estamos apoyando una reivindicación que afecta directamente a la salud y al bienestar de los vecinos. El ruido constante desde la mañana hasta la noche está dañando la salud mental de muchas personas”, ha afirmado la portavoz socialista.
Además, ha anunciado que el PSOE solicitará de forma inmediata el expediente municipal del establecimiento para comprobar la situación administrativa de las licencias y autorizaciones concedidas.
La líder de la oposición ha criticado que esta herramienta, fundamental para planificar actuaciones contra la contaminación acústica, permanezca sin actualizarse desde hace tres años.
En este sentido, ha acusado al equipo de gobierno municipal de mantener paralizado un instrumento esencial para proteger el descanso de los ciudadanos y ordenar las actividades potencialmente molestas en la ciudad.
Los vecinos denuncian que el hotel ha convertido la zona en una “discoteca abierta”
Por su parte, el portavoz vecinal de la urbanización, Alberto Matarán, ha detallado las consecuencias que esta situación está generando en un entorno residencial donde viven personas mayores, familias con niños y ciudadanos especialmente sensibles al ruido.
Matarán ha explicado que la comunidad lleva más de un mes intentando reunirse con responsables municipales sin obtener respuesta. Asimismo, ha mostrado su preocupación por la posibilidad de que el hotel pueda albergar hasta 227 personas en la terraza superior y otras 50 en la zona de jardines y piscina.
“El pasado viernes sufrimos una boda que se prolongó más allá de la medianoche. Era como tener un gran botellón en el patio de nuestra casa”, ha señalado.
Los residentes insisten en que no están en contra de la actividad turística, pero consideran incompatible con el descanso vecinal la celebración de fiestas y eventos multitudinarios junto a las viviendas.
Ante la falta de soluciones por parte del hotel y del Ayuntamiento, la comunidad de propietarios ha aprobado por unanimidad emprender acciones judiciales.
Según ha confirmado Matarán, los vecinos ya han contratado a un equipo jurídico que prepara denuncias contra la empresa explotadora del Hotel Saray y también contra el propio Ayuntamiento de Granada. Las acciones podrían extenderse a técnicos, funcionarios y responsables políticos que participen en la autorización de actividades que consideren incompatibles con el uso residencial de la zona.
Contaminación acústica en el Violón: los vecinos denuncian falta de respuesta institucional
Los afectados también han denunciado el desamparo sufrido durante la noche del pasado viernes. Según relatan, realizaron hasta tres llamadas a la Policía Local para alertar de las molestias ocasionadas por una celebración que se prolongó durante horas.
Sin embargo, aseguran que ninguna patrulla llegó a personarse en el lugar, permitiendo que el ruido continuara hasta bien entrada la madrugada.
Para los residentes, esta situación evidencia una falta de control institucional y una apuesta por un modelo turístico basado en el ocio nocturno que consideran incompatible con una ciudad habitable.
“Existe una apuesta clara por un turismo de fiesta y botellón que destruye el modelo de ciudad que defendemos quienes vivimos aquí”, ha concluido el portavoz vecinal.

