Tras casi quince días marcados por largas esperas, andenes abarrotados, trenes llenos y frecuentes incidencias en la movilidad de Granada y su área metropolitana, el Metro recupera este miércoles la normalidad una vez finalizada la tercera convocatoria de huelga de los trabajadores. Sin embargo, la vuelta al servicio habitual no supone el final del conflicto laboral que enfrenta desde hace meses a la plantilla y a la empresa concesionaria, Avanza.
Las negociaciones permanecen completamente bloqueadas desde la última reunión celebrada el pasado 29 de junio en el Servicio Extrajudicial de Resolución de Conflictos Laborales de Andalucía (SERCLA), que terminó sin acuerdo entre ambas partes. Desde entonces no se han producido avances y los representantes de los trabajadores ya han advertido de que, si no existe un acercamiento durante el verano, las movilizaciones podrían retomarse a partir del próximo mes de septiembre.
En este contexto, Rafael Durbán, director de la División Sur de Avanza, ha querido trasladar un mensaje de diálogo, aunque también de firmeza, durante una entrevista concedida al programa Más de Uno Granada, de Onda Cero.
Durbán aseguró que la empresa reconoce la profesionalidad de toda la plantilla y que mantiene abierta la puerta a seguir negociando un nuevo convenio colectivo: "Tenemos la mano tendida. Nuestros trabajadores son grandes profesionales y queremos llegar a un acuerdo." Sin embargo, dejó claro que existe un punto sobre el que Avanza no está dispuesta a ceder. Asegura que "lo que ellos plantean no es negociable."
Según explicó Durbán en Onda Cero Granada, la empresa presentó en el SERCLA una propuesta que contempla una subida salarial superior al 24 % repartida durante cuatro años. El mayor incremento, cercano al 12 %, se aplicaría en 2029, mientras que el resto se distribuiría entre 2026, 2027 y 2028.
La plantilla, sin embargo, rechaza esa distribución porque considera que las subidas previstas durante los tres primeros años apenas compensan el incremento del IPC acumulado. Los sindicatos exigen que el mayor esfuerzo económico se adelante a 2026, ya que consideran que es cuando realmente necesitan recuperar poder adquisitivo.
Para el director de la División Sur de Avanza, esa posibilidad resulta inviable desde el punto de vista económico. Según explicó durante la entrevista, concentrar el mayor incremento salarial al inicio del convenio supondría que la explotación del contrato del Metro de Granada pasara a generar pérdidas para la empresa. Por ese motivo insistió en que modificar el calendario de incrementos salariales es una línea roja.
"Eso no es negociable porque haría que el contrato entrara en pérdidas", aseguró Durbán
Los trabajadores denuncian salarios de apenas 1.500 euros mensuales
La postura de la empresa choca frontalmente con las reivindicaciones del comité de empresa.
Los representantes sindicales sostienen que los maquinistas del Metro de Granada perciben salarios que no se corresponden con la responsabilidad que asumen cada día.
Según la tabla salarial del convenio colectivo de Avanza, un conductor de metro percibe un salario base de 47,14 euros diarios, una cantidad que, según denuncian los sindicatos, no alcanza los 1.500 euros mensuales.
Además de reclamar una mejora salarial, los trabajadores persiguen igualar progresivamente sus retribuciones con las que perciben los empleados del Metro de Sevilla, cuyas condiciones económicas consideran sensiblemente mejores.
Las reclamaciones no se limitan únicamente al aspecto económico.
El comité de empresa exige también mejoras en la organización de los turnos, periodos de descanso más amplios entre jornadas y un refuerzo de las medidas de seguridad.
Uno de los problemas que más preocupa a los maquinistas son los frecuentes cruces indebidos de peatones sobre la plataforma del metro.
La portavoz de CSIF en el comité de empresa, Maribel Luján, denunció en Onda Cero Granada que estas situaciones generan un enorme estrés entre los conductores.
Según explicó, muchos maquinistas viven prácticamente a diario situaciones de riesgo cuando peatones atraviesan las vías de manera imprudente.
Luján llegó a describir estos episodios como "microinfartos diarios", al considerar que la tensión psicológica que soportan los conductores es muy elevada y debe formar parte de la negociación del nuevo convenio.
Los usuarios, los grandes perjudicados por la huelga del Metro de Granada
Mientras empresa y trabajadores mantienen el pulso negociador, los principales afectados siguen siendo los miles de viajeros que utilizan diariamente el Metro de Granada.
Durante las jornadas de huelga, el servicio ha funcionado con unos servicios mínimos del 50 %, afectando especialmente a las franjas de 13:00 a 15:30 horas y de 19:30 a 22:00 horas.
Las consecuencias han sido visibles durante las últimas semanas: esperas que en algunos momentos han superado la media hora, trenes completamente llenos, andenes con una elevada afluencia de pasajeros y un aumento considerable del número de usuarios en las líneas de autobús que sirven como alternativa.
Aunque el calendario de movilizaciones concluye este miércoles y el servicio recupera la normalidad, el conflicto está lejos de resolverse.
Las posiciones continúan muy distanciadas y, salvo que en las próximas semanas se produzca un acercamiento entre Avanza y el comité de empresa, los sindicatos ya anticipan que las protestas podrían reanudarse en septiembre, prolongando un conflicto que sigue sin encontrar una salida negociada.
