El acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur —bloque formado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay— busca facilitar el comercio internacional mediante la reducción de aranceles y barreras comerciales. En la práctica, permitirá la entrada en Europa de cientos de miles de toneladas de productos agrícolas y ganaderos procedentes de estos países.
Tras las movilizaciones del campo europeo del pasado 18 de diciembre, la Comisión Europea incorporó al acuerdo mecanismos de seguimiento del mercado y cláusulas de salvaguarda que permitirían suspender reducciones arancelarias en caso de distorsiones de precios. Según denuncian las organizaciones agrarias, estas medidas son insuficientes y poco eficaces. La experiencia con otros acuerdos comerciales, aseguran que demuestra que su aplicación es lenta y compleja, cuando el daño al sector ya es difícilmente reversible.
De acuerdo a sus demandas, estos productos no están sometidos a las mismas exigencias sanitarias, fitosanitarias, medioambientales y de bienestar animal que se imponen a los productores europeos. Esta situación genera una competencia desleal que afecta de lleno al sector primario granadino.
En la provincia de Granada, el impacto se dejaría sentir especialmente en zonas con fuerte peso agroganadero, donde el pequeño y mediano agricultor es clave para la economía local y el mantenimiento del territorio rural.
Sectores afectados en Granada por el acuerdo de Mercosur: especial preocupación por Guadix
Aunque el acuerdo podría abrir oportunidades para productos como el aceite de oliva, el vino o algunos derivados lácteos, la organización agraria UPA Granada advierte de que el balance no puede considerarse positivo.
Uno de los sectores más amenazados es el de las aves de corral, con una importancia estratégica en la provincia y, especialmente, en la comarca de Guadix, donde se concentran centenares de explotaciones que actúan como uno de los principales motores económicos de la zona.
También se verán gravemente comprometidos otros productos como el vacuno de carne, el arroz, el azúcar o la miel, pilares fundamentales de la economía agraria local.
“El campo, moneda de cambio en los acuerdos comerciales”
UPA Granada ha valorado el acuerdo con prudencia, recelo e incertidumbre, dejando claro que no se opone al comercio internacional. De hecho, recuerda el carácter exportador del sector agroganadero granadino y español.
No obstante, el secretario general de UPA Granada, Nicolás Chica Escanes, advierte de que “no podemos estar en contra del comercio internacional, pero sí de acuerdos que permiten competir a nuestros agricultores y ganaderos en clara desventaja frente a producciones que no cumplen las mismas normas”.
La organización insiste en que la desigualdad normativa hace imposible competir ni en costes ni en volumen de producción frente a grandes explotaciones de países como Brasil o Argentina. Para UPA Granada, el pequeño y mediano agricultor europeo queda en una situación de desamparo total.

