La disolución de condominio se produce cuando varias personas comparten la titularidad de un bien —generalmente un inmueble— y deciden extinguir esa situación de copropiedad.
Según explicó Toñi Ferrer, no se trata de una compraventa convencional entre un vendedor y un tercero, sino de una redistribución interna de la propiedad. Uno de los copropietarios puede quedarse con el inmueble compensando económicamente al resto o, en su defecto, vender el bien y repartir el importe entre los titulares.
Este procedimiento permite separar derechos de propiedad sin necesidad de acudir a una operación de mercado tradicional.
¿En qué casos suele plantearse una disolución de condominio?
La disolución de condominio es habitual en:
- Herencias, cuando varios hermanos reciben un inmueble.
- Rupturas de pareja, si ambos eran propietarios de la vivienda.
- Sociedades o negocios, que desean separar activos compartidos.
En definitiva, se plantea cuando mantener la copropiedad genera conflictos, bloqueos en la toma de decisiones o necesidad de liquidez por parte de alguno de los titulares.
Recomendaciones antes de iniciar el proceso
La gerente de Cidtram aconseja:
- Analizar si conviene más la disolución o la venta a terceros.
- Contar con asesoramiento profesional en derecho y fiscalidad.
- Consultar previamente con la entidad bancaria si será necesaria financiación.
La disolución de condominio se presenta así como una herramienta eficaz para resolver situaciones de copropiedad, reducir conflictos y optimizar costes, siempre que el proceso se planifique con el respaldo técnico adecuado.
Con la apertura de la delegación en Granada, CIDTRAM acerca su asesoramiento profesional a la provincia, donde los interesados pueden contactar directamente con Rosario Martín, responsable de CIDTRAM en Granada, a través del teléfono 634091439.