La Autoridad Portuaria de Almería está avanzando en la transformación del Muelle de Levante con el objetivo de consolidar la integración entre el puerto y la ciudad y abrir la zona a nuevos usos urbanos. El proyecto se centra en reorganizar este espacio para permitir la construcción de edificios destinados a iniciativas vinculadas a esa conexión puerto-ciudad.
En paralelo a esta reordenación, la entidad portuaria trabaja en el traslado de las actuales instalaciones de Capitanía Marítima y del Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo al edificio del Puesto de Control Fronterizo. Esta operación, acordada tras un largo proceso de negociación y formalizada en febrero mediante convenio, permitirá liberar superficie en el muelle para nuevos desarrollos.
Como parte de esta planificación, la Autoridad Portuaria ha presentado en el Ayuntamiento de Almería un estudio urbanístico complementario al plan especial del puerto. El documento redefine alturas, volúmenes y alineaciones en el Muelle de Levante, manteniendo la edificabilidad actual, que supera los 12.000 metros cuadrados. De esa capacidad, aún quedan por desarrollar cerca de 10.000 metros cuadrados, una vez descontado el edificio administrativo ya existente.
La propuesta concentra la edificabilidad en un nuevo volumen principal que podría albergar un edificio emblemático en régimen de concesión. La idea es que este espacio se convierta en un elemento central del futuro desarrollo urbano del frente portuario. Además, se prevén otros dos volúmenes menores junto al edificio de la Autoridad Portuaria, que podrían destinarse a actividades compatibles con el entorno urbano, como hostelería. También se plantea reordenar el viario para dar continuidad a la urbanización ya ejecutada en fases anteriores.
En cuanto al traslado de Capitanía y Salvamento, ya se ha encargado la redacción del proyecto técnico y la ejecución de las obras de adaptación de la segunda planta del Puesto de Control Fronterizo, que será acondicionada para acoger ambos servicios con accesos diferenciados. El proyecto, con una inversión prevista de unos 2,4 millones de euros financiados por la propia Autoridad Portuaria, tiene un plazo estimado de algo más de un año. Además, se reservarán plazas de aparcamiento para el personal de ambos organismos.
La operación global se enmarca en un plan de inversión más amplio que contempla decenas de millones de euros hasta finales de la década para impulsar la apertura del puerto a la ciudad. Según la Autoridad Portuaria, estas actuaciones se financian con recursos generados por la propia actividad portuaria, a través de tasas y servicios, sin recurrir a impuestos generales, y buscan equilibrar el desarrollo urbano con el mantenimiento y mejora de las infraestructuras del puerto.

