El grueso de los 7,3 millones, formalizados desde 2022, correspondiente a 6,3 millones, se ha destinado al mantenimiento y funcionamiento de Calar Alto, teniendo en cuenta que la Junta de Andalucía participa como gestor y es copropietario al 50 por ciento de este complejo científico de primer nivel, junto con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). El millón que resta lo ha aportado la consejería para el desarrollo de equipamientos e instrumentación. Del total, destaca la asignación de 882.019 euros concedidos mediante el Plan Complementario de Astrofísica y Física de Altas Energías impulsado por Andalucía junto a otras comunidades, en colaboración con el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y con el apoyo de los fondos europeos de recuperación.
Mediante este plan, Calar Alto ha sido destinatario de un incentivo directo de 396.083 euros que le ha permitido poner en marcha un laboratorio de astrofotónica dentro del proyecto E-Marcot. Constituye una nueva línea estratégica de investigación de alcance internacional liderada por el observatorio que se centra en el desarrollo de tecnologías innovadoras para la construcción de telescopios de gran apertura. De igual modo, se ha beneficiado, aunque de manera indirecta y dentro del Plan Complementario, de las ayudas dirigidas a la Universidad de Granada y al Instituto de Astrofísica de Andalucía por valor de 485.936 euros, recursos que se han empleado para avanzar en el cartografiado de legado de esta infraestructura.
En esta línea y para para el ejercicio actual, dentro de la cuantía global, la Consejería de Universidad ha consignado 1,9 millones para sufragar el funcionamiento (1,7 millones), continuar impulsando el proyecto E-Marcot (80.000 euros) y financiar equipamiento científico (120.000 euros).
CUATRO TELESCOPIOS
En la actualidad, el Observatorio de Calar Alto cuenta con cuatro telescopios: el de 1.23 metros, el de 1.5 metros, el de 2.2 metros, y el de 3.5 metros, el más grande del complejo. Además, estos telescopios disponen de un parque instrumental que se renueva periódicamente, y entre los que destaca el Instrumento Panic, que es una cámara infrarroja para estudiar la formación de las estrellas y, sobre todo, el Instrumento Carmenes, acoplado al telescopio de mayores dimensiones. Se trata de un espectógrafo de alta resolución capaz de observar en el campo visible e infrarrojo, lo que lo hace único en el mundo, y que permite localizar exoplanetas con condiciones para la vida. Todo ese equipamiento realiza mediciones y ofrece una información de gran precisión.
Calar Alto, que cumplió en 2023 su 50 aniversario, se fundó en 1973 fruto de un convenio internacional entre España y la entonces República Federal de Alemania. La representación germana finalmente se retiró del centro en 2019, siendo ahora una dotación netamente española. Las instalaciones de este centro son una referencia mundial, tanto por los telescopios y la instrumentación de vanguardia como por la calidad del cielo en su emplazamiento de la Sierra de los Filabres, a 2.168 metros de altitud, que ofrece más de 180 noches de observación al año. La infraestructura se ha convertido en un observatorio único para estudios como los de la formación estelar en galaxias cercanas o la búsqueda de exoplanetas con condiciones para el desarrollo de la vida.
De igual modo, tiene una importancia clave para el mundo académico por su condición de gran laboratorio de desarrollo de instrumental de vanguardia para las escuelas andaluzas de ingeniería y en ámbitos de la óptica, la mecánica, la electrónica y el software.

