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Almería registra ya más lanzamientos por alquiler que por impago de hipoteca

La provincia contabilizó 377 desahucios judiciales en 2025, un 70,7% menos que en 2019, y los procedimientos relacionados con arrendamientos ya superan a los hipotecarios.

Onda Cero Almería

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Cartel desalojo
Cartel desalojo | Marbella

Almería registra ya más lanzamientos judiciales relacionados con alquileres que los derivados del impago de una hipoteca. Durante 2025 se practicaron en la provincia 223 lanzamientos vinculados a procedimientos de arrendamiento, frente a los 134 correspondientes a ejecuciones hipotecarias, es decir, procesos relacionados con el impago de préstamos destinados a la adquisición de una vivienda. En total, se llevaron a cabo 377 lanzamientos, según los datos del Consejo General del Poder Judicial.

Las cifras reflejan un cambio significativo en el perfil de los desahucios ejecutados en la provincia. Seis años antes sucedía justo lo contrario: en 2019 se registraron 736 lanzamientos derivados de ejecuciones hipotecarias, frente a 499 relacionados con alquileres. Desde 2021, año en el que ambas categorías cambiaron de posición, hasta 2025 se han contabilizado 2.049 lanzamientos vinculados a arrendamientos y 1.264 relacionados con ejecuciones hipotecarias, una diferencia de 785 casos. Ambas modalidades han descendido desde entonces, aunque la caída de los procedimientos hipotecarios ha sido mucho más pronunciada.

Casi seis de cada diez lanzamientos corresponden a alquileres. Los 223 lanzamientos vinculados a procedimientos de alquiler representaron en 2025 el 59,2% del total registrado en la provincia. Los 134 derivados de ejecuciones hipotecarias supusieron el 35,5%, mientras que los 20 restantes respondieron a otras causas.

En otras palabras, prácticamente seis de cada diez desalojos judiciales realizados en Almería estuvieron relacionados con procedimientos de arrendamiento, mientras que algo más de uno de cada tres tuvo su origen en procesos vinculados al impago de una hipoteca.

Los procedimientos de alquiler comprenden los casos derivados de la Ley de Arrendamientos Urbanos, principalmente aquellos relacionados con el impago de las rentas. Esta es la principal causa de los lanzamientos en España y supone más del 75% del total nacional, aunque la estadística no permite determinar qué parte de los 223 casos registrados en Almería corresponde específicamente a impagos y cuál a otros motivos, como la finalización de un contrato o el incumplimiento de las condiciones del arrendamiento.

Los lanzamientos se reducen un 71% desde 2019. El número total de lanzamientos judiciales practicados en Almería también se encuentra muy por debajo de los niveles registrados hace unos años. En 2019 se contabilizaron 1.285, frente a los 377 de 2025, lo que representa un descenso del 70,7%.

La evolución no ha sido uniforme. En 2020 se produjeron 639 lanzamientos, mientras que en 2021 la cifra ascendió hasta 948 y en 2022 alcanzó los 1.029. A partir de ese momento comenzó de nuevo el descenso, con 702 lanzamientos en 2023, 557 en 2024 y los 377 contabilizados el pasado año.

La evolución de las dos principales categorías permite apreciar con mayor claridad este cambio. Los lanzamientos derivados de impagos hipotecarios han pasado de 736 en 2019 a 134 en 2025, una reducción del 81,8%. Los relacionados con alquileres descendieron de 499 a 223 durante el mismo periodo, lo que supone una caída del 55,3%.

Por tanto, los datos no reflejan un incremento de los desahucios relacionados con los alquileres. Lo que muestran es una transformación en el tipo de lanzamiento que se practica en la provincia: el número total se ha reducido considerablemente y, dentro de ese volumen menor, los procedimientos relacionados con arrendamientos tienen ahora un peso mayor.

El cambio comenzó en 2021. La estadística permite situar en 2021 el momento en el que se invirtió la relación entre ambas categorías. Ese año Almería registró 508 lanzamientos relacionados con procedimientos de alquiler, frente a 373 derivados de ejecuciones hipotecarias. Desde entonces, los primeros han mantenido cifras superiores a los segundos.

La misma situación se produjo en 2022, cuando hubo 596 lanzamientos relacionados con alquileres frente a 343 hipotecarios. En 2023 fueron 393 frente a 233; en 2024, 329 frente a 181; y en 2025, 223 frente a 134. La categoría empleada por el Consejo General del Poder Judicial engloba los procedimientos derivados de la Ley de Arrendamientos Urbanos y, por tanto, los lanzamientos vinculados a contratos de alquiler.

Este cambio no significa que actualmente haya más desahucios por alquiler que hace unos años. La evolución muestra precisamente lo contrario: se ha pasado de 499 en 2019 a 223 en 2025. Lo que ha variado es su proporción dentro del conjunto, debido a que los lanzamientos derivados de ejecuciones hipotecarias han disminuido todavía más.

Andalucía presenta una diferencia aún mayor. La situación adquiere una dimensión diferente al analizar los datos del conjunto de Andalucía. Las ocho provincias sumaron en 2025 un total de 3.061 lanzamientos: 2.166 relacionados con procedimientos de alquiler, 704 derivados de ejecuciones hipotecarias y 191 correspondientes a otras causas.

Los procedimientos vinculados a los alquileres representaron, por tanto, aproximadamente el 71% de todos los lanzamientos practicados en Andalucía durante ese año. Esto supone que se produjeron algo más de tres lanzamientos relacionados con arrendamientos por cada uno derivado de una ejecución hipotecaria.

Esta diferencia no apareció por primera vez en 2025. En 2019 Andalucía ya contabilizaba 5.135 lanzamientos relacionados con alquileres frente a 3.117 vinculados a ejecuciones hipotecarias. La comunidad autónoma mantenía así desde años atrás un mayor peso de los procedimientos de arrendamiento, mientras que en Almería el cambio de composición se produjo en 2021.

España sigue una evolución similar: Los datos del conjunto del país muestran una diferencia todavía más acusada. Durante el primer trimestre de 2025, los juzgados españoles practicaron 7.334 lanzamientos. De ellos, 5.644, equivalentes al 77%, correspondieron a procedimientos derivados de la Ley de Arrendamientos Urbanos, mientras que 1.189, el 16,2%, estuvieron relacionados con ejecuciones hipotecarias.

Durante ese mismo periodo, los lanzamientos vinculados a procedimientos de alquiler aumentaron un 3,7% respecto al primer trimestre de 2024, mientras que los derivados de ejecuciones hipotecarias descendieron un 17,9%. El Consejo General del Poder Judicial señaló entonces que el impago del alquiler constituía la principal causa de los lanzamientos.

Andalucía fue además una de las comunidades con más lanzamientos durante ese primer trimestre, con 1.125, solo por detrás de Cataluña. De esa cantidad, 807 correspondieron a procedimientos derivados de la Ley de Arrendamientos Urbanos y 240 a ejecuciones hipotecarias.

La hipoteca pierde peso entre los lanzamientos. La evolución registrada en Almería se enmarca de este modo en una tendencia que también se observa en el resto de España: los lanzamientos derivados de ejecuciones hipotecarias han reducido notablemente su peso, mientras que los relacionados con alquileres representan una proporción cada vez mayor del total.

Las cifras provinciales, sin embargo, muestran un aspecto importante. Almería no está experimentando un aumento generalizado de los desahucios por alquiler. El número total de lanzamientos ha descendido de 1.285 en 2019 a 377 en 2025. Lo que ha ocurrido es que los procedimientos hipotecarios han disminuido a un ritmo mucho más intenso que los relacionados con los arrendamientos.

El resultado es una situación muy diferente a la que reflejaban los juzgados almerienses hace seis años. En 2019, los impagos hipotecarios estaban detrás de más lanzamientos que los procedimientos relacionados con alquileres. En 2025, la situación se ha invertido claramente, con 223 casos frente a 134.

Los datos judiciales muestran así no un aumento global de los desalojos, sino un cambio en su composición. Esta evolución sitúa a Almería dentro de una tendencia más amplia que también se observa en Andalucía y en el conjunto de España.