El Ayuntamiento de Almería ha puesto en marcha los primeros pasos técnicos para decidir cómo serán los nuevos cruces de tráfico que surgirán en la ciudad cuando terminen las obras de la segunda fase del soterramiento ferroviario, en el tramo que va desde El Puche hasta más allá del cruce con la Avenida del Mediterráneo.
Para ello, la Gerencia Municipal de Urbanismo ha abierto un proceso de licitación, mediante procedimiento abierto simplificado, con el fin de redactar un anteproyecto que concrete cómo se reorganizarán los espacios que quedarán libres tras enterrar las vías. La previsión municipal es destinar en torno a un millón de euros a la ejecución posterior de estas actuaciones.
El documento deberá plantear propuestas para aprovechar los terrenos que quedarán disponibles una vez desaparezcan los antiguos pasos elevados y subterráneos que salvaban el trazado ferroviario cuando este discurría en superficie. En concreto, se actuará en cuatro puntos clave: la Carretera de Níjar-Los Molinos, la Autovía del Aeropuerto, el Camino de La Goleta y la Avenida del Mediterráneo, justo antes de que el tren vuelva a salir a la superficie en dirección a la futura estación de Alta Velocidad.
Al eliminarse los cruces a distinto nivel, estas zonas pasarán a configurarse como intersecciones en superficie, principalmente mediante glorietas, acompañadas de elementos como isletas y separadores propios de entornos urbanos. Esta transformación generará nuevos espacios que deberán integrarse en la trama urbana no solo desde el punto de vista del tráfico, sino también en términos estéticos, ambientales y de uso ciudadano.
El objetivo del contrato es definir, a nivel preliminar, cómo se tratarán en superficie todos esos ámbitos resultantes del soterramiento, estableciendo criterios de diseño urbano que mejoren el paisaje y la calidad ambiental.
La concejala de Urbanismo, Eloísa Cabrera, ha subrayado que este anteproyecto resulta clave para que los terrenos liberados no se limiten a ser la consecuencia de una gran obra de infraestructura, sino que se conviertan en una oportunidad para transformar la ciudad, apostando por espacios de calidad, bien integrados y pensados para las personas.
El presupuesto de licitación asciende a 16.046 euros y el anteproyecto deberá estar redactado en un plazo de dos meses desde la adjudicación. Este trámite permitirá posteriormente impulsar el proyecto definitivo de ejecución, según el acuerdo adoptado por la Comisión Ejecutiva de la Gerencia de Urbanismo.
Mientras tanto, las obras del soterramiento avanzan hacia su fase final este año, conforme al calendario previsto cuando se adjudicaron a la empresa Sacyr Construcción por 187,2 millones de euros (impuestos incluidos) y con un plazo de ejecución de 36 meses. El contrato se formalizó en agosto de 2023 y, aunque ha sido modificado, no ha supuesto cambios en los tiempos previstos.

