El Ayuntamiento de Almería ha decidido actuar con urgencia en los refugios subterráneos de la Guerra Civil porque su estado se está deteriorando y podría perderse una parte muy valiosa de su historia. En concreto, hay 72 grafitis, dibujos e inscripciones hechas por quienes se refugiaron allí, que corren riesgo de desaparecer si no se interviene pronto.
Aunque el espacio lleva más de un año cerrado por un incendio en una zona cercana que obligó a iniciar reformas, esta nueva actuación surge por un informe reciente que alerta de daños cada vez más graves. Ese informe insiste en que hay que intervenir de inmediato para evitar pérdidas irreversibles en elementos originales.
Los técnicos han catalogado uno por uno los grafitis, han registrado dónde están, cómo se hicieron (pintados o grabados), su tamaño y su contenido. Entre ellos hay mensajes políticos como “Viva la República” o “UHP”, nombres propios, fechas, lugares y también dibujos, desde aviones hasta símbolos como la hoz y el martillo, además de señales que indicaban salidas.
Pero no solo están en peligro los grafitis. También hay otros elementos históricos que necesitan protección, como restos de madera, bancos de baldosas, suelos, escaleras y un quirófano subterráneo con azulejos azules.
El principal problema es la humedad constante del espacio, que provoca salitre y daños en los materiales. Esto hace que se debiliten los muros, se desprendan partes, se deterioren las maderas y se despeguen piezas cerámicas. Además, el uso turístico intensivo en el pasado también ha contribuido al desgaste.
Por todo ello, el Ayuntamiento ha encargado unas obras para frenar este deterioro. El proyecto, adjudicado a una empresa especializada, durará unos seis meses. Los responsables de la restauración destacan que no solo están trabajando sobre estructuras, sino sobre testimonios directos de la gente que vivió la guerra, por lo que conservarlos es clave para la memoria histórica de la ciudad.

