El director del equipo, Adrian Newey, aseguró que las vibraciones del motor Honda se estaban transfiriendo al chasis, lo que suponía una carga para los dedos de Fernando Alonso y Lance Stroll, según explicó a la prensa en el circuito de Albert Park. "Esa vibración en el chasis está causando algunos problemas de fiabilidad", añadió, "pero el problema mucho más importante es que esa vibración se transmite finalmente a los dedos del piloto. Fernando cree que no puede dar más de 25 vueltas consecutivas sin correr el riesgo de sufrir daños permanentes en los nervios de las manos", explicó.
Mientras que "Lance es de la opinión de que no puede dar más de 15 vueltas antes de ese límite", agregó Newey, según recogen medios locales. El director de Aston Martin admitió que tendrán que "limitar mucho el número de vueltas en carrera hasta que detectemos el origen de la vibración y lo solucionemos". Por su parte, el presidente de Honda HRC, Koji Watanabe, afirmó que estaban trabajando para resolver los problemas, pero no quiso pronunicarse sobre cuándo se llegará a una solución porque dar una fecha es "bastante difícil".

