El Real Madrid atraviesa una de las épocas más grises de su historia: su segunda temporada sin títulos, dos entrenadores en una misma campaña, peleas entre jugadores... Y, para más inri, el FC Barcelona ha conquistado su 29ª Liga y ha cantado el alirón en el Clásico, tras ganar 2-0 a un Real Madrid que apenas hizo acto de presencia.
Aunque son muchos los jugadores señalados, el nombre de uno resuena especialmente, el de Kylian Mbappé. El francés no fue convocado para jugar contra el Barça por recaer de su lesión, y sus gestos y actitudes fuera del campo le han colocado en la diana del madridismo en la última semana, a pesar de ser el pichichi del equipo.
Su viaje a Cerdeña y su llegada a Madrid 12 minutos antes del partido contra el Espanyol
La semana comenzaba con el francés en la ciudad italiana de Cagliari (Cerdeña) donde había ido a pasar unos días con su novia, la actriz española Esther Expósito. Este hecho ya generó las primeras críticas de la afición blanca, que no lo consideraban lo más prudente teniendo en cuenta que está lesionado y en un momento crítico de la temporada, con LaLiga prácticamente perdida.
Tras unos días en Cerdeña, Mbappé llegó a España el domingo 3 de mayo a las 20:48 horas, momento en el que fue captado aterrizando en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas. Solo 12 minutos antes del encuentro contra el Espanyol, algo que los aficionados no se tomaron bien, ya que a su juicio, debería mostrar más apoyo.
Las risas tras el entrenamiento después de hacerse pública la pelea entre Tchouameni y Valverde
La semana continuó con los respectivos entrenamientos, hasta que el jueves estalló la gran polémica. Tchouameni y Valverde protagonizaron una pelea en el vestuario tras el entrenamiento que acabó con una sanción de 500 mil euros para ambos y con el uruguayo 14 días de baja por un golpe en la cabeza.
La gota que colmó el vaso fue que Mbappé fue grabado por las cámaras de El Chiringuito con una sonrisa de oreja a oreja a la salida de Valdebebas. En redes sociales, pronto llegaron las críticas hacia el francés, ya que ese gesto fue recibido como una burla mientras el vestuario del Madrid pasaba por el peor momento de la última década.
No obstante, las cosas no acabaron ahí. A las 4:25 horas de la noche del sábado al domingo salió a la luz una imagen del coche de Mbappé por la calle madrileña Alberto Aguilera. Según el usuario de Twitter que las difundió, el delantero francés había estado cenando en el restaurante Makaá con su novia.
Las dos fotos tras el Clásico
Ese domingo se jugaba el Clásico y por la mañana saltó la noticia de que Mbappé ni siquiera entraba en la convocatoria para el partido contra el Barça porque, aparentemente, no se había recuperado de la lesión. El delantero no viajó a Barcelona a apoyar al equipo y colgó una foto en su cuenta de Instagram muy desafortunada: un pantallazo del Barça-Madrid cuando el equipo ya iba perdiendo 2-0 y con el texto "Hala Madrid".
Ya por la mañana, aunque Álvaro Arbeloa ha dado el día libre a la plantilla, el astro francés ha compartido un selfie en el gimnasio, sonriendo. Ambas fotos han sido interpretadas como una burla del jugador, teniendo en cuenta todo lo que le rodea y el partido que hicieron sus compañeros.
Todos estos gestos de Mbappé han alimentado esa imagen que muchos tienen de él como un futbolista egocéntrico, que solo mira por sí mismo. Además, algunos le han calificado como el topo del vestuario, el que filtra las informaciones a los periodistas. Habrá que ver cómo le recibe la afición, teniendo en cuenta que todavía quedan dos partidos por jugarse en el Santiago Bernabéu.

