El Real Madrid se ha impuesto al Elche por 4-1 gracias a los goles de Rüdiger, Valverde, Huijsen y Arda Guler. Una cómoda victoria para los blancos que se colocan a un punto del Barça, que juega el domingo contra el Sevilla. El conjunto de Álvaro Arbeloa ha firmado un buen partido y encandena su segunda victoria consecutiva en LaLiga.
Aunque el encuentro empezó con un juego espeso. Ni Real Madrid ni Elche proponían nada y durante la primera hora apenas hubo jugadas destacables, tan solo una caída de Brahím dentro del área por la que el Madrid reclamaba penalti, pero el colegiado no vio nada punible. Si bien, en apenas seis minutos cambiaron las cosas.
Primero fue Rüdiger tras una falta lanzada por Valverde. El tiro lo paró Dituro y tras varios rechaces en el área se lo quedó Rüdiger, que remató de volea un balón llovido. El balón le salió ajustado al palo derecho, imposible para el guardameta. Era el primer gol de la temporada para el alemán, que lo celebraba con rabia.
"¡Gol del pacificador Antonio Rüdiger! ¡Aparece el zumbado, mete la pierna y para dentro, con poco te vacuna el Madrid!", así lo narraba el comentarista de Onda Cero, Alberto Pereiro.
Tan solo seis minutos después Fede Valverde puso el segundo en el marcador. El uruguayo, en estado de gracia tras su hat-trick contra el Manchester City, volvió a marcar un golazo. "¡Controla la pelota, hace un recorte, lo manda a la escuadra, manda Federico Valverde Nazario Da Lima!", así reaccionaba Pereiro, mientras la grada del Bernabéu estallaba.
La segunda parte comenzó con varios cambios en las filas del Real Madrid. Álvaro Arbeloa dio entrada a varios canteranos y fue uno de ellos el que dio la asistencia a Huijsen en el tercer gol. Yáñez controló un balón rechazado y le puso a Huijsen un centro teledirigido para que solo tuviera que rematarlo. "¡Finiquita el partido el Madrid!", comentaba Pereiro, ya que era el gol de la tranquilidad para los blancos.
Así las cosas, el partido se relajó, tanto que Camavinga cometió un error garrafal que le costó un gol al Madrid. El francés perdió un balón en la frontal que el Elche aprovechó. El centro lateral de Diang fue desviado por Manuel Ángel, el canterano madridista, y el balón acabó en el fondo de la red.
Al partido todavía le quedaba la guinda del pastel. Arda Guler marcó un gol "desde su casa" literalmente, como relataba Pereiro. "¡Qué gol, qué gol, qué gol! Golazo antológico!" El turco goció el balón en el centro del campo y al ver al guardameta adelantado no se lo pensó dos veces.
El marcador ya no se movió más y el Real Madrid acabó el partido con más canteranos sobre el terreno de juego -siete- que jugadores del primer equipo. Una victoria para ganar confianza de cara a la vuelta contra el Manchester City en el Etihad Stadium.
