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El último baile de Luka Modric

Luka Modrić se prepara para disputar su quinto Mundial a las puertas de los 41 años. Leyenda viva del fútbol, su historia mezcla talento, resistencia y una conexión casi romántica con el balón que aún sigue cautivando.

Alberto Pereiro

Madrid |

Luka Modric con la selección de Croacia
Luka Modric con la selección de Croacia | Agencia EFE

Modrić, elegido por decimocuarta vez en su carrera mejor jugador de su país y posiblemente el mejor mediocentro de la era moderna, va a por su quinto Mundial a los 41 años. Siempre he tenido la sensación de que hay historias en la vida de uno que tienen tendencia a quedarse en tu cabeza con un cartel que reza: "Descuida, no se acabará nunca".

Este tipo de historias generan confianza en uno mismo, por considerarlas propias.

Una de esas, de las que se graban a fuego en tu cerebro, es la de Luka Modrić. Un tipo nacido en Zadar, ciudad croata plagada de ruinas romanas y apenas 70.000 habitantes, hace casi 41 años.

Un talento marcado por la historia

Luka, hijo de la Guerra de los Balcanes, tiene el carácter algo avinagrado, pero la grapa que clava en tu cerebro va con otro tipo de vida… la que tiene con el exterior de su pie derecho y el balón.

Luka va a por su quinto Mundial, y hubieran sido seis si no llega a perderse aquel que nos elevó a la gloria eterna en Sudáfrica 2010. Acaba de ser elegido por decimocuarta vez en su carrera mejor jugador de su país, con aires de despedida de la élite y con una temporada escandalosa en el Milán.

Hablamos, posiblemente, del mejor mediocentro de la era moderna. Alguien capaz de robarle un Balón de Oro a Messi y a Cristiano en su plenitud.

Alguien que este verano va a superar a Maradona en el ranking de jugadores que más partidos han jugado en un Mundial con el brazalete de capitán.

Una leyenda ligada al Mundial

Alguien ligado a las Copas del Mundo de la manera más romántica posible. Una final, una semifinal… Y, sobre todo, alguien capaz de quedarse con esa grapa en tu cerebro como el mejor de los hologramas de Cruyff en el siglo XXI y pelear contra el tiempo ganando todas y cada una de esas batallas.

¿Es la última de Luka? Debería. Pero este tipo ha generado una serie de patrones a seguir en su carrera futbolística que le llevan a presentarse de nuevo en un gran torneo con sus amigos de toda la vida y con ganas de liarla en Estados Unidos.

Luka, a sus casi 41, reclama su silla en la mesa de los más grandes de siempre casi cada día. Un jugador superlativo en el escenario más lustroso del planeta fútbol. No se caerá la grapa, aunque penda de medio alambre, esté algo vieja y oxidada.

Honores a uno de los mejores jugadores de siempre, que sigue bailando con el balón, a ‘exteriorazo’ limpio, día sí, día también.

El adiós que todos quieren ver

El fútbol nos regala una última oportunidad de ver a Vicky el Vikingo rascarse la nariz por última vez, rodeado de su banda, y en un estreno más que llamativo con una Inglaterra que no escapa a su papel de favorita.

Luka quiere llegar a la última semana del Mundial más largo de la historia, quiere llegar a la Gran Manzana, quiere ver su cara en un gran cartel en Times Square por última vez. Y si eso ocurre, a ninguno nos sorprendería.

Luka Modrić, familia, alguien capaz de unir enemigos, de unir épocas. Alguien capaz de hacer… que te enamores del fútbol. Así es Luka…