La Selección Española celebró este pasado lunes la consecución de la segunda Copa del Mundo de su historia, una gesta inolvidable que vuelve a repetirse 16 años después de aquella primera estrella conquistada en Sudáfrica.
Nadie quiso perderse la fiesta, y las calles de Madrid se inundaron de aficionados que acompañaron a la expedición en su rúa y en el posterior fin de fiesta en la Plaza de Cibeles. La Delegación del Gobierno ha estimado en más de dos millones las personas que se lanzaron a la calle para arropar a los campeones.
Los seguidores tuvieron que sortear las altas temperaturas para ver de cerca a los internacionales en un recorrido que dio comienzo en el Palacio de la Moncloa tras la recepción del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El recorrido continuó por las calles Princesa, Alberto Aguilera, Carranza, Sagasta, Génova, Jorge Juan, Goya y Serrano, antes de atravesar la Plaza de la Independencia, la Puerta de Alcalá y la calle Alfonso XII hasta desembocar en la calle Montalbán para dar paso al gran espectáculo preparado sobre el escenario.
La Policía Nacional fue la encargada de velar por la seguridad a lo largo de este día histórico y compartió en sus canales oficiales una impresionante vista aérea captada desde uno de sus helicópteros, en la que se aprecia la multitudinaria marea humana desplegada por toda la capital.
Más asistencia que en el Mundial de 2010
Estas cifras suponen un récord absoluto respecto a la primera estrella. La propia Delegación del Gobierno compartió en su día que el 13 de julio de 2010 se realizó un cálculo "conservador" que estimaba en unos 500.000 los asistentes a las calles de Madrid tras la victoria en Johannesburgo (aunque otras fuentes elevaban la cifra por encima del millón de aficionados).


