MUNDIAL 2026

No hubo un Pepe Reina, ni camiseta para Pedro Sánchez: las diferencias entre la celebración del Mundial de 2010 y la de 2026

Estas son las principales diferencias que se pueden apreciar entre la celebración del primer Mundial obtenido en el año 2010 y la reciente celebración de la segunda copa del mundo.

Sergio Ruiz de Gopegui

Madrid |

La selección española celebrando el Mundial de Sudáfrica en 2010
La selección española celebrando el Mundial de Sudáfrica en 2010 | Getty

La Selección Española se lanzó a las calles de la capital el pasado lunes para festejar con los aficionados la conquista de la segunda Copa del Mundo de su historia. Una celebración que estuvo arropada por cerca de dos millones de seguidores y que permitió a España volver a celebrar un título mundialista 16 años después.

Las comparaciones son inevitables y, si nos detenemos un instante a analizar ambos festejos, podemos apreciar notables diferencias entre la multitudinaria fiesta del pasado lunes y la que se llevó a cabo en las calles de Madrid tras la gesta de Sudáfrica.

La ofrenda al presidente del Gobierno

En el año 2010, la comitiva fue recibida en el Palacio de la Moncloa por el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a quien se le hizo entrega de una camiseta oficial firmada por todos los integrantes de la plantilla y a quien se le permitió alzar la prestigiosa Copa del Mundo.

En esta ocasión, la recepción con Pedro Sánchez no contó con la ofrenda de una camiseta (al menos de carácter público) por parte del combinado dirigido por Luis de la Fuente, y tampoco se pudo ver al presidente sosteniendo el trofeo en ningún momento de la ceremonia.

El Ejército tiñendo el cielo de Madrid

Una de las estampas más icónicas de 2010 no ha vuelto a replicarse en esta última celebración. Durante los festejos de la primera estrella, la Patrulla Águila del Ejército del Aire y del Espacio ofreció una espectacular exhibición aérea sobre la capital.

Antes de que cayera la noche, varios aviones sobrevolaron Madrid dibujando los colores de la bandera de España justo al paso del autobús de los campeones.

Aviones de la Fuerza Aérea Española sobrevuelan las celebraciones de la Copa del Mundo de 2010
Aviones de la Fuerza Aérea Española sobrevuelan las celebraciones de la Copa del Mundo de 2010 | Getty

La figura de un "showman" como Pepe Reina

Una de las imágenes más recordadas en el imaginario colectivo de aquel año 2010 fue la del guardameta Pepe Reina adueñándose del micrófono para protagonizar una icónica e improvisada presentación de cada uno de sus compañeros que pasó a la historia de la televisión.

En cambio, en este 2026 el rol festivo estuvo mucho más repartido. La conducción del espectáculo corrió a cargo de dos speakers, a pesar del tímido intento de Rodri por llevar el ritmo del evento, que se limitó a un par de cánticos por España y a unas palabras de reconocimiento hacia Ferran Torres.

La localización de la celebración final

El punto culminante de la fiesta también cambió de escenario. Mientras que en el Mundial de Sudáfrica el fin de fiesta masivo tuvo lugar en la explanada de Puente del Rey (Madrid Río) ante una marea humana, esta segunda estrella tuvo como epicentro la emblemática Plaza de Cibeles, punto de encuentro habitual de las grandes gestas futbolísticas en la capital.

Celebración de la Copa del Mundo 2010 en Madrid
Celebración de la Copa del Mundo 2010 en Madrid | Getty

Un plantel más amplio: de 23 a 26 jugadores

Las modificaciones reglamentarias del fútbol actual también se dejaron notar sobre el autobús. La expedición de 2010 estaba integrada por los clásicos 23 futbolistas convocados por Vicente del Bosque, mientras que el grupo de Luis de la Fuente contó con 26 internacionales.

Una norma que se amplió en el año 2024, cuando el Comité Ejecutivo de la UEFA permitió a las selecciones participantes convocar a un máximo de 26 futbolistas para la Eurocopa de aquel año, una ampliación que se ha extendido a este Mundial 2026.

El colofón final: confeti frente a fuegos artificiales

Para dar por concluidas las celebraciones de este segundo título mundial, Rodri alzó la codiciada Copa del Mundo al cielo de Madrid, acompañando el momento con una masiva explosión de confeti rojo que cubrió la Plaza de Cibeles.

En el año 2010, por el contrario, el broche de oro a una noche épica se produjo con el disparo de serpentinas rojigualdas y una traca de fuegos artificiales que iluminó el cielo de Madrid para marcar el cierre de una jornada histórica.