A Francia le costó superar la presión y defensa de Senegal, muy metida en campo propio. La primera parte fue mucho más equilibrada de lo esperado e, incluso, a punto estuvo Senegal de dar la sorpresa varias veces. De hecho, el partido empezó con un aviso de Senegal. Solo había transcurrido un minuto cuando, tras una buena jugada colectiva, Campana puso un centro al corazón del área que obligó a la defensa gala a despejar. Cinco minutos después Diatta se había quedado medio solo ante Maignan, pero Upamecano se cruzó en el momento justo.
Con el paso de los minutos, Francia logró adueñarse de la posesión y comenzó a instalarse en campo contrario. Sin embargo, el bloque bajo de Senegal y su disciplina defensiva impidieron que los galos transformaran ese dominio en oportunidades claras.
La selección de Deschamps intentaba responder aprovechando la calidad individual de sus jugadores, especialmente de sus cuatro fantásticos - Mbappé Olisse, Dembélé y Doué - . Sin embargo, ninguno estuvo dino en sus intervenciones.
Senegal, por su parte, encontró espacios al contragolpe. Jackson y Sarr se convirtieron en una amenaza constante gracias a su velocidad. Tras una pérdida de Mbappé, los africanos lanzaron una transición fulgurante que terminó con un potente disparo de Jackson al palo. El balón golpeó después en la espalda de Maignan.
Y justo antes del descanso, Los Leones de Teranga pudieron inaugurar el marcador. Un balón se paseó por el área pequeña y cayó en los pies de Ismaila Sarr, completamente liberado de marca. Sin embargo, el atacante optó por colocar el remate en lugar de golpear con potencia y el balón se marchó por encima del larguero.
La segunda parte comenzó con otra cara muy distinta. Francia desplegó un juego mucho más abierto, directo y vertical poco tardó en incomodar la portería de Mendy. Hasta en dos ocasiones Olisse le filtró a Mbappé un pase al corazón del área, pero 'el 10' no llegaba a controlar ni a terminar las jugadas.
Antes del gol, el VAR tuvo que intervenir porque Mané derribó a Mbappé en el área, pero el colegiado decretó saque de puerta para Senegal. Así que no fue hasta el tercer intento cuando por fin Mbappé cazó a la media vuelta el pase de su compañero para rematar con un disparo cruzado y superar al portero de Senegal.
Si bien, la respuesta de los africanos llegó en la siguiente jugada con un golazo de volea de Ismaila Sarr, pero el árbitro anuló la jugada por fuera de juego.
Deschamps movió el banquillo y metió a Barcola, que fue un dolor de cabeza para Senegal. El jugador, omnipresente en todo el campo gracias a su velocidad, fue el autor del segundo gol tras aprovechar un pase de Rabiot y superar a Mendy con una picadita.
Cuando parecía que el partido entraba en su fase final sin cambios, llegó el primero de Senegal. Una jugada persona de Mbaye, la jovem promesa de Senegal, que coló el balón por la escuadra de la portería de Maignan tras dejar sentado a Théo. Si bien, poco le duró la alegría, porque Mbappé en la siguiente jugada robó el balón y armó un zapatazo desde 30 metros que se coló por la escuadra de Mendy.





