El Bodo/Glimt se ha convertido en la gran revelación de la temporada en Europa y está a tan solo un partido de alcanzar los cuartos de final de la Champions colándose así entre los ocho mejores equipos del continente.
El equipo noruego ha sorprendido a algunos de los que a principio de temporada podrían estar entre los candidatos al título y este martes pueden lograr la machada histórica de alcanzar los cuartos de final, un resultado que sería histórico para el país nórdico igualando el del Rosenborg en la temporada 96/97.
Y es que el Bodo/Glimt se ha afianzado en los últimos años como uno de los mejores equipos de Noruega ganando tres de las últimas cinco ligas, y ya la temporada pasada dejaron huella en competiciones europeas alcanzando las semifinales de la Europa League, en las que cayeron ante un Tottenham que terminó ganando el torneo en la final de San Mamés.
Esta temporada, en su primera participación en Champions, ha ganado a equipos como el Manchester City (3-1) o el Atlético de Madrid (1-2), empatado con el Tottenham (2-2) y eliminado al Inter, actual subcampeón, en los playoffs de acceso a octavos de final.
Ahora, acaricia el billete a cuartos de final que podría certificar este mismo martes si logra hacer bueno su gran resultado en el partido de ida ante el Sporting CP (3-0). En esos hipotéticos cuartos de final podría medirse al Arsenal de Arteta y, en caso de alcanzar las semifinales podría verse las caras con el Barça o el Atlético de Madrid.
La continuidad como factor clave
El principal artífice de este equipo no es otro que su entrenador, Kjetil Knutsen, que cambió la historia del club desde que llegó en 2018 logrando tan solo dos años más tarde, en 2020, el primer título de Liga en la historia del club.
Su estilo de juego se aleja bastante del canon tradicional del fútbol noruego. Es un equipo de toque, al que le gusta elaborar a partir de su mediocentro Patrick Berg y sus dos interiores, Sondre Fet y Hakon Evjen.
También es clave en el equipo el papel de sus dos extremos, Hauge (seis goles en Champions) y Blomberg, y de su número '9', Kasper Hogh, un delantero total capaz de bajar a recibir, descargar a los costados y, por supuesto, de hacer gol. Suma cinco esta temporada en Champions.
Un césped calefactable y un motivador particular
El Bodo/Glimt juega sus partidos en la ciudad de Bodo, que se encuentra por encima del Círculo Polar Ártico, lo que hace que su estadio sea muy particular.
El Aspmyra Stadium tiene una capacidad para algo más de 8.000 espectadores y un césped artificial calefactable con un sistema de calefacción subterránea que permite derretir la nieve y que no se acumule, algo vital por las bajísimas temperaturas y las pocas horas de luz solar durante los largos inviernos en la región.
La otra gran particularidad del equipo es el papel de su coach mental, Bjørn Mannsverk, un ex piloto de combate de la Fuerza Aérea noruega que participó en misiones internacionales en países como Afganistán o Libia.
Llegó al club en 2017 y desde entonces se convirtió en una pieza fundamental del proyecto. Gracias a su método, los futbolistas lograron salir de un bloqueo mental que les llevó a un descenso a Segunda División. Hoy, tiene a sus futbolistas convencidos de que pueden ganar la Champions.

