El FC Barcelona empató (1-1) ante un correoso Bayern Múnich en el Allianz Arena en la ida de las semifinales de la Liga de Campeones y deberá vencer en la vuelta, que se disputará en el Spotify Camp Nou el próximo 3 de mayo, si quiere disputar su séptima final, la sexta consecutiva.
El tres veces campeón de Europa se adelantó con un tempranero tanto de Ewa Pajor (0-1) que el equipo alemán neutralizó en el segundo tiempo por mediación de Franziska Kett, que en el minuto 79 fue expulsada por agarrar del pelo a Salma Paralluelo.
Al Barça le faltó algo de puntería en los últimos minutos para llevarse un partido intenso frente a un rival que plantó cara buscando sus opciones a la contra. Con mucho respeto recibió el Bayern a las tres veces campeonas de Europa. El 7-1 en contra del partido de la fase liga —la última derrota del equipo alemán esta temporada— influyó seguramente en el planteamiento del español José Barcala, que cedió el balón al conjunto azulgrana y plantó la defensa en su propio campo, buscando sus opciones a la contra con dos puñales como Bühl y Harder en ataque.
Un inicio de sello azulgrana
Las azulgranas arrancaron jugando al son de sus intenciones, con una de esas jugadas en las que las barcelonistas hacen lo que mejor se les da: triangular rápido, encontrar espacios donde no los hay, y terminar acariciando la red para enmudecer un estadio con 31.000 personas.
Este primer tanto nació de la bota de Patri Guijarro, que desde su zona de influencia le filtró un pase maravilloso a Esmee Burgts para que la neerlandesa, en velocidad hasta línea de fondo, inventara el centro para la '9' azulgrana, Ewa Pajor, que no perdonó con su remate en el área pequeña para revalidar su condición de máxima goleadora del conjunto barcelonés.
Ya por detrás en el luminoso, las de José Barcala no renunciaron a su planteamiento conservador, plantando un bloque bajo y replegando rápido ante la insistencia con balón del vigente subcampeón europeo. Sin embargo, demostraron su pulso en los duelos y lograron crear peligro con transiciones lideradas por Gwinn y Kett en los laterales y Amani y Stanway en la zona de contención.
Así, pocos compases antes del descanso, el local tuvo el empate en un zapatazo de la misma Kett, que se sacó un gran disparo desde el balcón del área, pero que Cata Coll, en otra tarde de protagonismo, atajó al vuelo con su intervención más vistosa en el Allianz Arena.
El Bayern responde en la segunda mitad
Tras el descanso, las azulgranas no dieron tregua, y al poco de retomar el juego, Esmee ya había vuelto a impactar al lateral de la red. También tuvo que salvar Gilles bajo palos en más de una ocasión, y en otra Pina impactó con la cabeza un balón que se marchó por muy poco.
Las de Pere Romeu hacían valer su condición de tricampeonas europeas dominando el compás y el esférico, pero una jugada coral de las bávaras rompió la orquesta y demostró que la efectividad vale por dos en una contra letal. Harder, con una cabalgada en solitario por la izquierda, cedió el balón a Franziska Kett, que no falló ante Cata Coll.
Diez minutos después del empate, en el minuto 80, la defensora alemana recibió cartulina roja —así como su entrenador tras la protesta— por tirar del pelo a Salma Paralluelo, lo que dejó al cuadro alemán con una futbolista menos y las de Pere Romeu abocadas a la portería rival hasta que sonó el silbido.
Todo se decidirá en Barcelona
Así, con un choque en que las catalanas merecieron más, y las alemanas supieron aguantar el tipo con una menos, el primer finalista de esta Liga de Campeones tendrá que decidirse en Barcelona, donde las azulgranas hace dos años que no pierden ni un solo choque europeo.

