Lunes txuri urdin de rúa y festejo, aunque los seguidores realistas no tengan gabarra, y eso que cualquier embarcación luciría lustrosa ante esa preciosidad llamada playa de la Concha. Se llevaron su Copa y hoy toca compartir el éxito con toda la afición.
Tiene mucho mérito lo de la entidad donostiarra, por ser encabezada por un tío sensato con mucha paciencia y varias manos zurdas y por imbricar con sentido su vivero de Zubieta con un organigrama deportivo afinado, moderno y siempre abierto a talento joven venga de donde venga. Mi recuerdo para Abel Rojas, plumilla precursor de podcast futboleros que hoy ejerce allí de técnico en la unidad de análisis, y para Luis Arconada, otro periodista silencioso cuyo padre hizo historia mientras él hace funcionar el departamento de prensa con eficacia y bondad, maridaje nada sencillo.
Estaba Marlaska con las orejas tiesas y no porque sea del Athletic, si no porque es conocido en el mundo de la grada la tirria mutua entre las dos aficiones radicales. Unos poquitos de silbidos al Rey y al himno, unos poquitos de cafres acordándose de Aitor Zabaleta, pero en rasgos generales, convivencia, buen rollo y Sevilla como perfecta anfitriona, aunque la isla de la Cartuja siga siendo una oda al olvido urbanístico consentido.
Y el Atleti a pensar en su sueño Champions
Y el Atleti a pensar en su sueño Champions. Su equipo, su afición y su potencial no han bajado la intensidad de sus deseos. Hoy se miran los arañazos, pero en días serán cicatrices motivadoras. De esas que no tiene Shandian, uno de los androides chinos que ayer maratoneaban por Pekín y con potables cronos. Cada vez mejoran más el movimiento, pero para llegar a ese andar Rajoy gallego-castizo… aún les queda. ¡¡Afortunadamente!!

