La primera vez que Jordi Sánchez escuchó esta canción se dio cuenta de que lo suyo era la música. Tenía diez u once años, pero le enganchó esa melancolía, ese desgarro en la voz y esa forma de trasmitir… Después descubrió a Depeche Mode. Ellos eran diferentes. Su estética, su concepto, su universo propio…
Desde entonces, su música lo ha acompañado siempre. Es más, a día de hoy, antes de salir al escenario, sigue escuchando las canciones del álbum más emblemático de la banda.
En los años noventa, aquel adolescente que jugaba a ser Depeche Mode, formó junto a Miguel Ángel Arjona OBK, un grupo de pop electrónico que consiguió llegar al gran público con un sonido hasta entonces reservado a minorías. Su mezcla de sintetizadores, sus melodías pegadizas y sus letras cargadas de emoción conectaron de inmediato con una generación que buscaba algo distinto.
Hoy, 35 años después, con más de una docena de discos publicados, más de un millón y medio de copias vendidas y más de 1.000 conciertos dentro y fuera de nuestras fronteras, OBK vuelve.
Por primera vez en doce años, OBK – ahora con Jordi Sánchez en solitario (desde 2012)- publica nuevo disco. Se llama Vértigo e incluye cinco canciones inéditas.
Este lanzamiento viene acompañado de una gira, que recorrerá más de 40 ciudades, a las que se irán sumando nuevas fechas y que culminará con dos grandes conciertos en Barcelona y en Madrid.
