Déjenme que les cuente una historia, que es muy corta, ya verán. De casta le viene al galgo, Manuel y Antonio Machado tuvieron un padre que mucho antes que ellos, claro, cultivó el gusto por las letras, la Historia y el estudio de la gente (entiéndase, común y corriente).
Doctor en filosofía, abogado ejerciente, colaborador de revistas científicas, fundador de publicaciones propias, Antonio Machado padre reprochaba a los historiadores que se hubieran interesado poco por el pueblo, desatendido y eclipsado por las biografías de los grandes popes."Esto que llamamos folklore", escribió,"no es otra que el saber popular; si tradujésemos la palabra, que es inglesa, nos saldría que 'folk' es la gente y 'lore' el conocimiento; es decir, el saber popular".
Fruto de ese interés fue la recopilación de cantes flamencos en la que embarcó a sus amigos sevillanos y que acabó alumbrando un libro con trescientas cuarenta coplas, doscientas cuarenta soleares, setenta y ocho seguiriyas y más de doscientos cantares. Como este que dice:
En la puerta del presidio
hay escrito con carbón
aquí el bueno se hace malo
y el malo se hace peor.
Hay que entender que eran otros tiempos. Hoy más correcto sería que:
En la puerta del Congreso
hay escrito con fervor
aquí el bueno se hace malo
y el malo se hace peor.
Sé que ahora lo moderno es citar a Bud Bunny, Patxi, pero aquí tiene Francina Armengol una copla popular para esculpirla en el Hemiciclo, a los pies de Isabel o de Fernando, tanto monta, monta tanto.
Antonio Machado padre sostiene que la copla no nace escrita sino cantada. Que es la voz de quien la canta lo que las hace vivas. Y que la copla popular, de autor anónimo, es casi siempre superior a la del erudito. Tanto a él como a su hijo se le atribuyó alguna vez la paternidad del cantar al que puso música Emilio José:
Ni contigo ni sin ti
tienen mis males remedio
contigo porque no vivo
y sin ti, porque me muero.
Este, en lugar de Francina, puede tatuárselo en carne propia María Guardiola Martín, presidenta en funciones de Extremadura, cada vez más en funciones y menos presidenta. Puede que lo más cruel que haya dicho Vox sobre su adversaria y, a la vez, potencial socia sea que los correos que ella le envía acaban en la bandeja de spam.
Esta es la explicación, francamente desdeñosa, que dieron los hombres de Abascal para justificar no haberle respondido a su propuesta de cita para ver cómo se reparten el gobierno extremeño. Hasta que no revisaron la bandeja de los no deseados no advirtieron que la presidenta intentaba cartearse con ellos.
Ya lo dice el cantar:
Quiera verte y no verte
quisiera hablarte y no hablarte
quisiera no conocerte
para poder olvidarte.
Olvidarse va a ser que no. Cómo va a olvidar Guardiola a Vox con la historia de rechazos, encuentros, portazos y reconciliaciones que arrastran ambos desde aquella campaña electoral de hace tres años en que a Guardiola la apodaron la roja porque decía cosas tan rematadamente progresistas como que en las políticas de igualdad no cabe la marcha atrás o que predicar contra el aborto es cosa de púlpitos y no de gobernantes que han de garantizar derechos.
¡La Irene Montero extremeña! Abascal le quiere pasar factura cobrándole, por abstenerse en su investidura, cuatro consejerías y una vicepresidencia. Y ella, que parecía abocada a pagar lo que pidieran porque según la nueva doctrina popular los votantes están pidiendo que se entiendan, ahora manda parar y sopesa otras opciones. Se dice. Porque ella tampoco es que sea muy de dar explicaciones en ruedas de prensa.
El PSOE, posible pata de Guardiola
La otra opción, oh sorpresa, es que sea el PSOE, naufragado en las urnas, quien se quede con la llave que hoy tiene Vox y sea él quien ponga condiciones a Guardiola para facilitar su investidura. Tampoco es que la cosa tenga mucho misterio, forma parte de las reflexiones que, en circunstancias normales, haría cualquier partido político que, incapaz de gobernar él, intenta que su adversario aplique políticas más parecidas a las suyas que a las de cualquier otro.
Si puedo hacer que los extremeños disfruten de políticas más cercanas a las que yo considero buenas, ¿qué interés puedo tener en condenarles a sufrir políticas que considero nocivas? Si soy de izquierdas y me espanta que Extremadura sufra políticas de extrema derecha, qué interés puedo tener en que el PP se pliegue a Vox en lugar de hacerme caso a mí. Ah, misterios de la ciencia política.
Esto de negociemos para facilitar un gobierno, pero que sea lo menos de derechas posible, ya lo planteó Rodríguez Ibarra, reclutado como mitinero con galones en la campaña electoral fallida. Ayer se le ocurrió plantearlo al alcalde de Mérida, capital de la comunidad autónoma en la que el PSOE cayó veinte puntos el 21 de diciembre. El alcalde responde al nombre de Rodríguez Osuna y ha ido ninguneado por una ministra que no milita en el PSOE extremeño, la famosa autonomía de las federaciones socialistas. Ministra de vivienda, Isabel Rodríguez.
Eso es, sin esperar a que sus compañeros de Extremadura ni debatan, ni valoren, ni decidan nada. ¿Para qué? Que se consuma Guardiola en su dependencia de Vox. Eso es lo que quiere el PSOE, que Vox tenga no cuatro consejerías sino cuarenta, para que los extremeños sufran el látigo de la ultraderecha y así, cuando lleguen las generales, se encomienden a San Pedro para salvar España del infierno extremeño. O en palabras del ministro pacense, y no afiliado (creo), Carlos Cuerpo, que si a Guardiola se le pone más cara la investidura, ella se lo ha buscado.
Dice el ministro 'llevamos la penitencia' poniéndose en la piel de Guardiola. Pero vale también si se pone en la propia, en la piel del gobierno de España que envía a sus ministros a predicar entre el electorado autonómico las bondades del sanchismo sanador y comprueba cómo el PP le saca diez puntos en Aragón y dieciocho en Extremadura. O sumando al PP con Vox, veintiocho puntos en Aragón y treinta y cuatro en Extremadura. Pero hay que ver, hay que ver, lo mal que lo está pasando el PP.
Debate navajero en el Congreso de los diputados
Del debate navajero que se vivió ayer en el Congreso de los Diputados -mucho decir que se honra a las víctimas mortales para luego sembrar la trifulca de insidias, medias verdades, frases hirientes, imputaciones delictivas, sarcasmos fuera de sitio, ocurrencias de saldo y sobreactuaciones de oradores deslumbrados de su propio ingenio-, del debate sucio y navajero qué quieren que les diga. Que Sánchez asume que lo más probable es que saltara la soldadura de una vía pero, a la vez, no asume ni fallo, ni error, ni negligencia, ni defecto de supervisión o mantenimiento alguno.
Nadie esperaba que el presidente se examinara a sí mismo, pero aún menos que, sin necesidad de examinarse, se pusiera como siempre la mejor nota posible. Él invierte más que sus antecesores, mantiene mejor que sus antecesores, tiene mejor ministro que sus antecesores y todo lo hace mejor que sus antecesores.
Ocho años lleva gobernando y aún sigue con el raca raca de la herencia recibida. En la comparación, siempre gana. Vale para Adamuz, vale para Cercanías, vale para las carreteras, y para las tragedias y para los fenómenos naturales. Es un fenómeno. Ah, y empatiza mejor con los afectados aunque les dé esquinazo en un funeral o no aparezca nunca más por los municipios inundados, como pasó en Valencia.
Presumió ayer el presidente de invertir tanto en mantenimiento que ha acordado con el sector ferroviario mil ochocientos millones más en mantenimiento de las vías. Huelga decir que el acuerdo ha sido fruto de que los maquinistas se le pusieron en huelga y no cejaron hasta que el gobierno aceptó ese incremento. Y cabe pensar, por ello, que sin huelga no se habría producido.
Tres conclusiones del no debate de ayer.
- Primera, que los partidos de obediencia sanchista deben de estar ya tan resignados a que el poder se acaba que actúan como si Núñez Feijóo fuera ya el presidente del gobierno. Es a él a quien le están exigiendo siempre responsabilidades. Lo tratan como presidente sin esperar a que lo sea. Creen estar triturándolo mientras lo coronan.
- Segunda, que para la mitad de la cámara la otra mitad es un hatajo de malnacidos, miserables, indecentes que juegan con la vida de la gente y desprecian a las víctimas; y para la otra mitad de la cámara esta mitad es un hatajo de miserables, indecentes y malnacidos que juegan con la vida de la gente y desprecian a las víctimas. Es reconfortante saber lo mesurados, rigurosos y empáticos que son los representantes de los ciudadanos de este lado con los representantes de los de enfrente. Y luego, que si nos deshumanizan. Y luego, que si hay que ver el cabreo, y el ruido y el desahogo.
- Y tres, que Rufián ya ha desbancado a Patxi López como portavoz del bloque gubernativo. El escudero hizo la defensa más ardiente, más sentida, más apasionada del ministro Puente. A quien él, más que nadie, se empeña en comparar con Mazón -empieza a parecer fijación- solo para seguir apaleando al árbol que ya cayó y subir a los altares al ministro responsable de las Cercanías. Rufián es mejor portavoz del grupo socialista que Patxi, aunque cultiven ambos ese estilo de monologuista ocurrente que trae preparados de casa dos o tres golpes para que el público ría y aplauda.

A falta de referencias ideológicas más cercanas, Patxi, que ha repudiado a Felipe, se abraza ahora a Bud Bunny. Ha habido que esperar a que lo dijera este artista para que López se aprendiera una de las frases más manidas de la historia de las frases repetidas: solo el amor es más poderoso que el odio.
Patxi, que ha repudiado a Felipe, se abraza ahora a Bud Bunny
Dicho así, parecería que la frase es original de Bad Bunny. Bueno, dicho así parecería que el tópico hay que decirlo en inglés. Que ya le vale a Patxi: está todo el mundo celebrando el hito que supone que Bud Bunny cantara en español en la superbowl, y él, que sólo habla español, va y le cita en inglés. Pecados provincianos. Rufián no usa el catalán en el Congreso pero Patxi ahora usa el inglés. Esto tampoco lo vimos venir.

