OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Otra promesa de Sánchez, ¡qué torero!"

Carlos Alsina reflexiona en su monólogo sobre la promesa de Pedro Sánchez de bajar el precio de la electricidad para que, cuando acabe el 2021, se haya pagado de luz lo mismo que en 2018.

Carlos Alsina

Madrid | 06.09.2021 09:24 (Publicado 06.09.2021 08:54)

De bien nacidos es ser agradecidos. Y es de agradecer que alguien te alegre la mañana del domingo procurándote una sonrisa. Como ayer, ¿no? Abres El País y te encuentras con la entrevista al presidente del Gobierno. Gran titular: declara Sánchez ‘Me comprometo: cuando acabe 2021 se habrá pagado de luz lo mismo que en 2018’. Y dices: qué torero. Tiene mérito llegar a leer hasta el final de la frase, porque si empieza diciendo ‘me comprometo’ dices ‘déjalo ahí’. Para qué queremos más. Cada vez que el presidente asume un compromiso muere un gatito. De pura perplejidad.

"Sánchez ironiza sobre sí mismo"

Con el historial que se gasta el presidente en materia de palabra dada cuesta entender que aún haya quien le escuche esto del "puedo prometer y prometo" y se lo tome como cosa seria. Yo creo que cada vez que Sánchez garantiza que hará o dejará de hacer debemos asumirlo como una especie de broma autocrítica. Ironiza sobre sí mismo. Pero bueno, como parece que el resto de los dirigentes políticos se lo han tomado como una declaración formal, solemne e incluso relevante, les recuerdo a qué se compromete.

¿Y por qué 2018, presidente? ¿Por qué se va usted tan atrás para hacer comparaciones? Pues porque comparando con 2020 y 2019, y por mucho que bajara estos cuatro meses que quedan, no da tiempo a que le saliera bien la media. Así que 2018. Ésta es la promesa. ¡Ah, descontando el IPC!, matiza Sánchez, que después del 3,3 % de inflación en agosto tampoco es cosa de pillarse los dedos.

Como en 2018 y sin contar con el IPC. A ver, tampoco parece que sea un objetivo para hacerle la ola a un gobierno: alabado sea el presidente porque con él pagaremos lo mismo que hace tres años. ¿Pero la promesa cuando empezó a gobernar no era que pagáramos siempre menos? Puede ser, pero no sea picajoso, que estamos empezando la semana. Ya, pero es que no aclara el presidente si se refiere sólo a los consumidores con tarifa variable (los diez millones y pico del llamado PVPC) o mete en la media a los clientes con precio fijo pactado en contrato para todo el año (y para los que no hay subida).

Cada vez que Sánchez garantiza que hará o dejará de hacer debemos asumirlo como una especie de broma autocrítica

Y sobre todo, no dice qué ocurrirá si incumple el compromiso. Prometo que se pagará lo mismo que en 2018. ¿Y si no? Pues si no, qué más da. Ya sospechamos: dirá que las circunstancias eléctricas han cambiado y que el gobierno llega hasta donde llega. Qué torero.

La semana pasada la vicepresidenta energética Teresa Ribera calculó en el Congreso que la electricidad saldrá este año un 25% más cara que en 2020, ¿se acuerdan? Y al presidente debió de parecerle que no había estado muy fina dando semejante titular a la prensa. Repasemos las cuentas que hizo la ministra. Del año pasado a éste: 130 euros más al año. De 512 a 644 euros. Comparado con 2020. ¿Y comparado con 2018, ministra, le sale a usted que pagaremos lo mismo?

De 598 a 644 van cuarenta y seis boniatos. Lo mismo lo mismo, presidente, no parece que sea. Ah, pero descuéntele la inflación. Y sobre todo, descuéntele lo que vamos a tener que dejar de pagar los consumidores en cuanto saquen de la factura un montón de costes que él va a hacer pagar a las eléctricas. ¡Y prohibido repercutirlo en el consumidor por otras vías!

A la vicepresidenta de Podemos, Yolanda Díaz, que Sánchez se comprometa a que no paguemos más que en 2018 le parece un acontecimiento. Se alegra muchísimo. Es verdad que en la entrevista lo que viene a decir el presidente es que todas las recetas que están dando los de Podemos son un disparate y no piensa dedicarles ni un minuto, pero si Yolanda Díaz, líder oficiosa de los morados, está satisfecha, pues adelante con la coalición de gobierno. Una vez más: qué torero.

Adriana Lastra llama cenizo a Casado

En su última contribución al debate nacional, siendo aún portavoz del grupo parlamentario socialista, Adriana Lastra ha llamado cenizo a Pablo Casado. Que en la escala de adjetivos que se puede dedicar a una adversario político se sitúa en la zona baja, un poco de escaramuza de pega. El día que tu jefe le ha llamado antidemocrático llamarle cenizo es como de broma. Hoy la Ejecutiva del PSOE ejecutará la instrucción presidencial de degradar a Lastra despojándola de la portavocía parlamentaria. Naturalmente nos contarán ---ya lo hizo ayer Sánchez--- que no debe interpretarse como un castigo. Ella seguirá siendo vicesecretaria general y el relevo se justifica porque ha de dedicarse en cuerpo y alma a preparar las elecciones. Dices: ¿qué elecciones? Las municipales de 2023, que están al caer, ¿verdad? Al cien por cien se va a dedicar al partido, dice el presidente. A ver: si se dedica al cien por cien al partido, que deje de ser diputada. Al escaño conviene dedicarle también un rato.

El Gobierno y el PP siguen sin consumar la renovación del CGPJ

El Parlamento, como hoy recordará por tercer año consecutivo Carlos Lesmes, presidente del Supremo, persevera en su dejación de funciones a la hora de renovar el Consejo General del Poder Judicial. Lesmes lo dijo en 2019, recordemos.Lo volvió a decir en 2020. Recordemos. Y lo volverá a decir esta mañana.

A sabiendas de que el Gobierno y el PP, que han usurpado al Parlamento la tarea de elegir a los vocales (dándoselos ya elegidos) no dan señal alguna de ir a consumar la renovación. Ni ahora ni en lo que queda de legislatura. Los vocales elegidos para diez años van a durar diez. O más.

Sostiene Pablo Casado ---y el vicePablo, que es Teodoro García Egea--- que ellos todo lo hacen por la independencia judicial y el bienestar de los españoles. Y que en el primer Consejo de ministros de Casado (futurible) se aprobará el cambio del sistema de elección del Consejo y de la fiscal general del Estado. Uno juraría que estos cambios quien los tiene que aprobar es el Parlamento, pero igual es que pretende cambiar más cosas el señor García Egea. Que promete que esta vez el PP no acabará desdiciéndose de todo lo que tenía prometido.

Y lo dice sin que se le escape la risa. Qué torero.