Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.

Disfruta de la app de Onda Cero en tu móvil.

OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Gracias a la Cumbre del Clima vamos a ver a Pedro Sánchez en conferencia de prensa"

Anoche estuvieron en el palco viendo el fútbol y hoy ya se ponen a salvar el planeta.

Carlos Alsina
  Madrid | 02/12/2019

Va a empezar la semana en una nube el presidente del gobierno en funciones. Haciendo lo que más le gusta, que no es pactar con Esquerra Republicana sino reunirse con primeros ministros de otros países, jefes de Estado, presidentas de Parlamentos que, a diferencia de él, ni están en funciones ni dependen, para seguir durmiendo en su colchón, del pulgar de Oriol Junqueras.

play

Disfrutó anoche el presidente del Atletico de Madrid-Barça en el Metropolitano acompañado de Nancy Pelosi. ¿Y quién es Nancy Pelosi, dirá usted, que no me suena? Es la líder del Partido Demócrata de los Estados Unidos. La oposición a Trump. Y la presidenta de la Cámara de Representantes. En Estados Unidos, Meritxell Batet es la jefa de la oposición. En esto de los acuerdos sobre el clima, también. Porque Trump borró su firma del acuerdo de París y ella, sin embargo, está a favor de los compromisos internacionales. Ha dicho que ‘tenemos que administrar bien la creación de Dios’.

De los asistentes a la cumbre, la señora Pelosi es quien más interés ha despertado en esta primera jornada. No es Greta Thumberg, pero sí ha llegado antes. Hoy están los líderes políticos chupando cámara aprovechando que la adolescente sueca aún está llegando en catamarán a Lisboa. El día que llegue a Madrid, sólo habrá focos para ella y ella es muy de poner a caldo a los gobernantes por llegar tarde y con poco empuje a la lucha contra el cambio climático.

La cumbre es el asunto de la mañana.

Empecemos por confesar los medios de comunicación que si esta cumbre se hubiera celebrado en Chile, donde iba a haber sido, o en Brasil, donde iba a haber sido antes, no le habríamos dedicado ni la mitad de los minutos que le vamos a dedicar ahora que se celebra aquí. Confesemos: no es tanto la cumbre y la salud del planeta como el hecho de que la tengamos cerca.

Aparte de los tropecientos gobernantes, viene una legión de científicos en disciplinas diversas que harán dos cosas muy interesantes: exponer cómo tenemos el planeta hoy a la luz de los datos más recientes (eso será el viernes), y cómo lo tendremos de aquí a cien años dependiendo de si todo sigue como está o somos capaces de ir cambiando las tendencias. Es en esta segunda parte, las proyecciones de futuro (las simulaciones) donde se libra el debate entre expertos. La mayoría, o esto que se llama el consenso científico, respalda las estimaciones del Panel Internacional de la ONU, pero hay algunos que cuestionan el modelo y rebajan la influencia del ser humano en los cambios que registra el clima.

Ya les he contado que uno de los conceptos que más va a escuchar usted estos días es neutralidad del carbono, o cómo conseguir que en 2050 emitamos a la atmósfera tanto CO2 como absorbemos. Emite C02, por ejemplo, su caldera. Y lo absorbe, por ejemplo, un bosque, o el suelo, o el océano.

A usted, digo yo, le parecerá muy razonable que nos tomemos en serio el riesgo de no poder vivir en la Tierra si las condiciones climáticas cambian considerablemente. No se trata de salvar el planeta sino de salvarnos a nosotros como especie capaz de habitarlo. E imagino que aparte de escuchar estos salmos que dicen reducir las emisiones, frenar el calentamiento, limpiar los mares de plástico, evitar que desaparezcan las ciudades costeras, a lo que está esperando usted es a que los gobiernos pisen el suelo y nos cuenten qué es, exactamente, lo que vamos a tener qué hacer y con qué medios.

A la ministra de medio ambiente le preguntaron anoche en Antena3 qué hace ella para contribuir a que se deteriore menos el planeta.

Más que grandes soflamas, de los gobiernos se esperan respuestas concretas.

· Si hay que cambiar la caldera de mi edificio, que es de carbón, ¿cómo se paga?

· Si voy a tener que jubilar mi coche, que lo compré diésel cuando me dijeron que contaminaba menos que la gasolina y ahora me dicen que contamina más, qué plazo tengo.

· Si hay que prescindir del plástico en el empaquetado de productos, ¿cuál es la alternativa y quién se ocupa de ella? Y lo de siempre, ¿me va a salir más cara la compra? ¿Cuánto más?

· Si nada menos que una ministra me aconseja comprar alimentos cultivados cerca de donde vivo y que sean de temporada, ¿qué hago si yo me dedico a cultivar para la exportación y lo que quiero es que en China se vuelvan locos por mis naranjas?

Gracias a la cumbre, vamos a ver hoy a Pedro Sánchez en conferencia de prensa.

Atención, presidente, una conferencia de prensa consiste en que los periodistas le hacen preguntas y usted responde. (Ha pasado tanto tiempo desde la última que alguien tiene que recordárselo). No se extrañe si la prensa le pregunta más por lo suyo con Junqueras que por la cumbre del clima: son gajes de la investidura. Lo de Junqueras es una decisión suya y el cambio climático, pues no.

Mañana se constituyen las nuevas Cortes con una única duda abierta: si Vox tendrá sillón en la nueva mesa del Congreso. No hay duda en que Meritxell Batet, candi-ata socialista, será elegida presidenta de la Cámara Baja y tampoco de que Ma-nuel Cruz no seguirá de presidente del Senado porque Sánchez se lo ha quitado de en medio. La aspirante socialista se llama Pilar Llop, es jueza de profesión y es de Madrid. Todo aquello que nos contaron hace seis meses de lo brillante que era colocar a un catalán de presidente de la cámara alta para dar peso al debate territorial me lo tira usted al cesto de las ocurrencias efímeras porque seis meses después ya no vale.

Aquí no aguantan la hemeroteca ya ni las ocurrencias.

También te interesa...

VOTA por el mejor monólogo de Carlos Alsina de la temporada 2018/2019