Déjenme que les cuente una historia, que es muy corta, ya verán. El más precoz de los genios que ha dado el cine, de nombre Orson Welles, fue antes el más precoz de los genios que había dado la radio. 'Ciudadano Kane' se empezó a rodar veinte meses después de que el joven Welles, con veintitrés añitos, hubiera alcanzado enorme notoriedad por su trabajo radiofónico como adaptador de obras literarias. Es decir, y sobre todo, por el follón que organizó en 1938 con 'La guerra de los mundos'.
El follón, más que organizarlo, se lo organizaron. Los periódicos de la época, temerosos de la competencia informativa que había empezado a hacerles esta nueva criatura llamada radio, exageraron la pretendida alarma social que había generado la falsa invasión extraterrestre para reclamar que se vetara a la radio ocuparse de las noticias.
Que pudiera organizarse una escandalera por la transmisión novelera de una invasión marciana, emitida en un programa llamado 'Teatro', que antes había hecho Drácula y que avisaba varias veces de que todo lo que estaba sonando era ficticio, da idea de las ganas que la prensa escrita le tenía a la radio y de la novedad que para los oyentes suponía aquel cacharro que lo mismo te ponía al tanto de la actualidad política que te regalaba premios en los concursos o te sentaba en la butaca del teatro sin salir de casa.
Welles, en efecto, fue un genio. No solo de la radio y del cine. También de la autopromoción. Es decir, de cómo utilizar un revuelo supuestamente adverso en favor propio. Asediado por los medios que le exigían disculpas, aceptó una rueda de prensa en la que, mirando a las cámaras, puso su mejor cara de cordero degollado para hacer acto de contrición por el efecto inesperado que había tenido su guerra marciana. Se conserva la grabación de aquella comparecencia del joven fingidamente agobiado.
Digo fingidamente porque, a la vez que se declaraba arrepentido, manifestaba su sorpresa por el hecho de que una novela de ciencia ficción, tremendamente popular y publicada cuarenta años antes, pudiera haber sido confundida con una transmisión periodística.
El radiofonista contrito firmó semanas después el contrato más goloso que un inexperto veinteañero haya firmado nunca con una productora cinematográfica -tan arrepentido no estaría-, y durante el resto de su vida fue cambiando, y adornando, sus recuerdos de La Guerra de los Mundos para, en lugar de refutar la leyenda, engordarla.
Al principio, lo que había dicho es que la emisión fue tan normal que nadie sospechó que estuviera produciéndose alarma alguna. Luego ya incluyó que los teléfonos de la CBS habían sonado insistentemente durante la emisión, con oyentes asustados. Más tarde, que se habían personado en el control agentes de policía enviados por las autoridades.
Y que él había comprendido la increíble repercusión de su programa al escuchar al mítico Walter Winchell, pionero de los predicadores radiofónicos, proclamar en su programa de noticias, para tranquilidad de los oyentes, que América no había sido conquistada.
En alguna entrevista, años después, añadió Welles que su emisión había sido una suerte de experimento sobre la credulidad del público. Y en otra, que Roosevelt le dijo que muchos americanos no se creyeron el ataque japonés a Pearl Harbor porque pensaban que era otra marcianada.
Y ya, si a todo eso le añades, que alguien atribuyó a Hitler un discurso en el que mencionaba 'La guerra de los mundos' para atacar el libertinaje de la radio en las democracias occidentales tienes la historia perfecta de un globo que aún hoy hay quien sigue inflando. El genio precoz, elevado a la categoría de padre de la radio creativa, dejó esta reflexión sobre el medio que puede sonar crítica pero es entusiasta.
El genio precoz, elevado a la categoría de padre de la radio creativa
"Cualquier cosa que saliera de aquella nueva caja mágica era aceptada y creída por los oyentes, y nosotros quisimos decirles que no deberían". No deberían, en efecto. No deben. Pero no porque la radio no sea creíble -de hecho, lidera la credibilidad de los medios de comunicación en España-, sino porque la radio tiene entre sus contenidos fundacionales, y fundamentales, la ficción, la fabulación y la novelería.
Celebramos este Día Mundial de la Radio saludando no solo la confianza que los oyentes nos dan cuando contamos lo que pasa, historias reales, sino también la confianza con que se entregan a la imaginación, a la radioficción, a las historias inventadas. Cada cosa, en su sitio, y cada rato de radio, en su formato.
La Mancha, el último reducto socialista
Hoy el equipo de este programa amanece en un lugar de la Mancha de cuyo nombre no puedo informarles todavía. Razones tenemos para no hacerlo. No dar pistas a la competencia es una de ellas, lo admito. Yo, en cuanto pueda, se lo digo. Y en cuanto pueda, calculo que hacia las diez y pico de la mañana, les empiezo a contar también una historia, de la que es protagonista la radio, la radio aquí, y que creo que hasta hoy nadie había contado.
Estamos en La Mancha, eso sí se lo puedo contar. Territorio excepcional en muchos sentidos. Uno de ellos, que hoy representa una excepción en el panorama menguante del respaldo popular que cosecha el Partido Socialista. O sea, que Castilla La Mancha es la única comunidad autonómica donde el PSOE gobierna sin necesidad de socios.
Circunstancia que al barón García Page lejos de rentarle internamente, como diría Sánchez, lejos de convertirle en especie protegida, le convierte en sospechoso de haberse entregado a las derechas. En la cabeza resignada de la mayoría de los dirigentes socialistas, la ola derechista tiene tal tamaño que, si un gobernante autonómico arrasa en las urnas tiene que ser porque es de derechas.
Que se prepare Salvador Illa, que como siga compartiendo con Junts banderas como el endurecimiento del castigo a delincuentes que reinciden o la difusión de la condición de extranjero de quienes delinquen, acabará siendo señalado, también él, como socialista derechizado.
García Page insistió ayer con uno de sus salmos más conocidos: que Sánchez ponga las generales antes de mayo de 2027 para que el público se desfogue con él (o en él) y no con los candidatos autonómicos y los alcaldes.
Hundirse, se han hundido ya las infanterías del PSOE autonómico en Aragón y en Extremadura. Por más que el oficialismo sanchista predique que el problema lo tiene el PP porque sólo puede gobernar con Vox, en Aragón el PP le metió diez puntos de ventaja al PSOE y en Extremadura, diecisiete, de tal forma que el PSOE no puede gobernar con nadie.
Hundirse, se han hundido ya las infanterías del PSOE autonómico en Aragón y en Extremadura
La digestión socialista está siendo amarga, no es para menos, sin que el embarazoso silencio del secretario general, empeñado en no darse por enterado del doble naufragio, diluya la sensación de alarma general sino más bien al contrario. Y como todo puede empeorar, el escudero de Sánchez (escudero converso) Óscar López derrapó ayer en Radio Nacional ejerciendo su discutible magisterio sobre cómo hacer oposición a los gobiernos del PP y cargando la responsabilidad del hundimiento socialista en Aragón a quien ya no puede defenderse, el difunto Javier Lambán.
- Primero, es de mal gusto imputarle el fracaso a un fallecido.
- Segundo, si lo haces a pulmón lleno, una de dos: o te pierde la inquina o te pierde la torpeza.
- Tercero, el análisis es puro ventajismo de aparato, negándose a la autocrítica y haciéndosela al de antes.
- Y cuarto, habiendo sido Lambán barón crítico de amnistías, financiaciones singulares y otros cambios de opinión, la imagen del ariete sanchista persiguiendo al disidente incluso después de muerto es una de las contribuciones más lamentables a la cultura política de o conmigo, o contra mí.
Pero es que, además, el magisterio de Óscar López sobre estrategias ganadoras y victorias electorales es un misterio en sí mismo. No parece que atesore un currículum de triunfador que le avale para dar lecciones. Esta tesis suya de que Azcón no sufrió el desgaste que podría haber sufrido porque el PSOE lambanista decía cosas de derechas es de una profundidad asombrosa.
De los autores de "hay que ver la oposición destructiva que hace el PP" llega ahora "hay que ver qué poco destructiva fue la oposición que hizo el PSOE". Y firma la queja el artífice del formidable desgaste que ha sufrido en Madrid Díaz Ayuso desde que Óscar López fue colocado por Sánchez como agitador y polemista contra el gobierno autonómico. Cuando él llegó, Ayuso tenía mayoría absoluta y hoy, según las encuestas, obtendría mayoría absoluta. El desgaste, gracias a López, ya es imparable.
