La pieza más valiosa es un collar cuajado de diamantes con esmeraldas de Zambia. Ese collar vale más que lo que el portavoz de Zapatero dijo que valían todas las joyas encontradas en la caja fuerte del expresidente.
Me he estado informando sobre las codiciadas gemas de Zambia. La esmeralda zambiana tiene personalidad propia: el berilo se colorea aquí no solo con cromo, como en Colombia, sino con una proporción notable de hierro, lo que le da un verde más profundo, ligeramente azulado y frío, frente al verde cálido y herbáceo colombiano.
Cómo llegaron las esmeraldas de Zambia desde los yacimientos del cinturón de Kafubu hasta las caja fuerte del despacho de Zapatero en Ferraz es un misterio que él ha de aclarar ante el juez el próximo día 17 y 18, que es cuando está citado a declarar.
Por de pronto, su credibilidad está exhausta. Es un mentiroso que ha sido cazado en flagrante mentira. No sólo por aquellos que ya desconfiaban de su permanente exhibición de bondad, sino de aquellos amigos que pusieron su prestigio a su servicio, como el buen Luis Arroyo, director del Ateneo y fugaz portavoz de Zapatero, que fue por los medios asegurando muy ufano que las joyas era parte de la herencia de Sonsoles y que apenas tenían un valor de 30mil euros.
El juez ha abierto una pieza separada para investigar a Zapatero por delito fiscal y contrabando de joyas. Así que el expresidente ha pasado de ser el faro moral del socialismo a un presunto contrabandista de joyas. Hablamos de un botín de un millón 300 mil euros.
Dicen que en el PSOE hay un verdadero estupor interno. Nadie se explica que un santón del socialismo como Zapatero pudiera corromperse de una manera tan zafia.
Su explicaciones tienen además un problema y es que ya tiene una difícil redención. No hablo ya de la cuestión penal, que de eso ya se encargarán los jueces. Pero quién puede creer ya a Zapatero y quién puede creer cualquier explicación que quieras ofrecer para su codicia.
Dijo que había sido ajeno a la creación de Análisis Relevante, que no conocía a sus clientes. Permitió y alentó que su portavoz Luis Arroyo fuera por los medios diciendo que las joyas eran una herencia de apenas 30mil euros de valor. Igual que empujó a sus hijas a emitir facturas falsas, también ha dilapidado el crédito de su amigo Luis Arroyo.
Digamos que su condena civil ya la ha firmado el mismo, ahora falta que resuelvan los jueces. Por eso pasma la falta de reacción de Pedro Sánchez, que sigue paralizado en los cuatro clichés que había evacuado cuando conoció la imputación de Zapatero.
Hoy Sánchez no ha dicho nada y por eso es tan perceptible la confusión, el desconcierto de los suyos, escuchen por ejemplo a toda una ministra como Diana Morant, que más una declaracion parece que ofrece un derrame cerebral.
El interventor general de la Junta de Andalucía, Miguel Ángel Figueroa, ha renunciado a su cargo tras aparecer en las libretas de Leire Díez como contacto de la trama en la Sepi durante sus años de actividad. Figueroa había llegado a ese cargo en 2018 cuando Vicente Fernández, cabecilla de la trama, llegó a la presidencia de la Sepi tras haber trabajado con él cuando era antes interventor general en la Junta durante la etapa de María Jesús Montero en la consejería de Hacienda.
Pero hay algo aún más delicado y es que se confirma que el fiscal general del Estado en persona tramitó una denuncia contra la jueza del hermanísimo. La cloaca planeaba todo tipo de maldades contra la juez Biedma y lo que parece es que consiguió movilizar al mismísimo fiscal General del Estado. La responsable de su Secretaría Técnica, Ana Isabel García León, había desestimado la denuncia solo unas semanas antes. Esta fiscal consideró que el ministerio público no era competente para investigar a una jueza.

