EL MONÓLOGO DE LAS OCHO

Latorre sobre Trump y la OTAN: "Como la teoría del perro loco, él acaba de acuñar la teoría del cucú"

El director de La Brújula expone en su monólogo las declaraciones alarmistas del presidente de EEUU sobre el conflicto con Irán, sus amenazas a España por el gasto en Defensa y la imagen del líder republicano ante la Alianza Atlántica.

Rafa Latorre

Madrid |

Estamos ante la paz de nunca llegar. Donald Trump ha inaugurado la cumbre de la OTAN en Ankara dando por terminado el alto el fuego con Irán y amenazando con nuevos ataques esta misma noche y con reanudar el bloqueo de los puertos persas. También con la toma de la isla de Kharg, vital para tránsito petrolero, y otros apocalipsis que ya suenan demasiado cotidianos pero que provocan pánico en los mercados.

Lo que no se le puede negar a Trump es la originalidad, porque acaba de estrenar una nueva etiqueta diplomática, que es la de «estar cucú». Se hizo muy popular en las relaciones internacionales la teoría del perro loco, según la cual había gobernantes que conseguían sus objetivos gracias a que el resto de la comunidad de naciones los consideraban capaces de cualquier cosa. Ahora Trump ha acuñado la teoría del cucú.

Él dice que los ayatolás están cucú porque en las conversaciones de paz acuerdan poner fin a su programa nuclear y luego salen de la reunión y dicen justo lo contrario. Pero lo que ha roto el alto el fuego no es esto sino una serie de ataque contra buques, uno de ellos que transportaba gas licuado.

La reacción es de puro pesimismo. Los futuros del petróleo Brent subieron más de un 7%, hasta casi 80 dólares el barril, muy por encima de su precio anterior a la guerra y los principales índices estadounidenses se han teñido de rojo.

La llegada de Donald Trump en la cumbre de la OTAN en Ankara ha sido tan espectacular que ha acaparado toda la atención. Bueno, generalmente no hay quien compite en atención con Donald Trump. Pero es que él ha llegado ha hecho catálogo de agravios, protagonizó un tenso saludo con Giorgia Meloni, ha declarado finiquitado el alto el fuego en Oriente Próximo y ahora ha pasado a las amenazas directas. Donde guarda un capítulo especial para España.

Ya les decíamos que nos parecía extraño que en el repaso de los agravios que había hecho Donald Trump al llegar a la cumbre de Ankara no hubiera mencionado a España. Un olvido que ha subsanado de inmediato al volver a colocar a españa en una esfera especial de enemistad. En realidad Trump está enfadado con todos, porque según él ninguno de sus aliados en la OTAN ha estado a la altura de la crisis en Oriente Próximo porque ninguno quiso acompañarle en la misión para reabrir el estrecho de Ormuz.

Pero a España le reserva una aversion especial porque considera que ha sido especialmente desafiante en el capítulo del gasto militar. La amenaza vuelve a ser grandilocuente, pero muy difícil de concretar, porque él asegura que va a romper cualquier lazo comercial con España. Difícil asunto.

Porque quien administra las relaciones comerciales es la Unión Europea. Esto lo repite la diplomacia española una y otra vez. No hay una relación bilateral con Estados Unidos que se pueda romper de la noche a la mañana… ahora bien… se puede hacer mucho daño si se selecciona un poco los productos a los que imponerle unos aranceles. Si se grava el vino, si se grava el aceite, si se gravan aquellos sectores que exportan a los Estados Unidos… no se hace el mismo daño pero muy parecido.

Le ha preguntado a Pedro Sánchez por las relaciones con Estados Unidos y ha actuado como suele. En estas cumbres nunca busca el enfrentamiento directo con Trump. Fuera sí, fuera se propone como su antitesis en el mundo y uno de sus insultos favoritos es trumpista pero en estas cumbres suele quitarle hierro a las bravatas del presidente de Estados Unidos.

Lo que ya no sé es si el fútbol se puede considerar una charla ligera con Donald Trump, porque en este mundial se ha mostrado como un auténtico hooligan. Se lo ha tomado tan en serio que llamó al invertebrado Infantino de la FIFA para que le retirasen la tarjeta roja al delantero Balogun. Afortunadamente para España ganó Bélgica y con esta seleccionse cruzará el viernes en cuartos. digo afortunadamente no porque sea peor seleccion que Estados unidos. Es que solo faltaba cruzarnos con Estados Unidos para añadir un problema más al enfrentamiento diplomático.