La salud mental ha dejado de ser un tabú para convertirse en una de las grandes conversaciones públicas de nuestro tiempo. En ese contexto, las Jornadas Psyche celebradas en Madrid han puesto el foco en un enfoque más amplio, integrador y humano. Su organizador, Tomás Movellán, explicó en La Brújula de Rafa Latorre las claves de este cambio de paradigma, marcado por la pandemia, el avance de la neurociencia y el papel emergente de la tecnología.
"No cuidar el cerebro es no cuidar el cuerpo"
Movellán defendió durante la entrevista que uno de los grandes errores históricos ha sido separar la salud mental de la física. Según explicó, esa división ya no tiene sentido desde el punto de vista científico ni social.
"El cerebro y el cuerpo no son dos entes totalmente diferentes, sino que están totalmente alineados", aseguró, insistiendo en que "no cuidar a uno es cuidar al otro".
Las Jornadas Psyche nacen precisamente con esa vocación: ampliar la mirada más allá del enfoque clínico tradicional y abordar la salud mental desde múltiples dimensiones.
El impacto de la pandemia: "Nos ha quitado la venda de los ojos"
El organizador subrayó que la experiencia del COVID ha sido determinante para normalizar estos problemas. En su opinión, el confinamiento evidenció que trastornos como la ansiedad o la depresión forman parte de la vida cotidiana.
"Nos ha hecho quitarnos la venda de los ojos y darnos cuenta de que estos son problemas del día a día", afirmó.
Movellán describió ese periodo como una "resaca" emocional colectiva marcada por la soledad y el aislamiento, y alertó de que sus consecuencias aún no se han medido completamente.
La soledad, la gran epidemia silenciosa
Durante la conversación también hubo espacio para uno de los problemas menos visibilizados: la soledad, especialmente entre las personas mayores.
Movellán reconoció que es "un mal del que poco se habla", pero con efectos profundos en la salud mental. En ese sentido, destacó la importancia de iniciativas que devuelvan el contacto humano a quienes lo han perdido.
"Su única razón de vivir es cada viernes tener una conversación con alguien", explicó, en referencia a algunas experiencias que conoce de cerca.
Tecnología e IA: entre el riesgo y la oportunidad
Uno de los puntos más interesantes de la entrevista fue el papel de la tecnología en la salud mental. Lejos de posiciones alarmistas, Movellán apostó por un enfoque equilibrado.
"Las tecnologías pueden ser también un bálsamo o una herramienta para mejorar nuestra salud mental", señaló.
Eso sí, también advirtió de los dilemas éticos que plantea la inteligencia artificial, incluyendo casos recientes que han generado preocupación. En cualquier caso, defendió abrir el debate sin caer en posturas extremas: "No hay que ser apocalípticos".
Una nueva forma de entender la salud mental
Las Jornadas Psyche han servido, según su organizador, para mostrar alternativas prácticas que van desde la alimentación hasta el uso consciente de la tecnología.
Movellán destacó, por ejemplo, cómo aspectos cotidianos como la dieta influyen directamente en las emociones, una idea impulsada por expertos en neurociencia que participaron en el encuentro.
El objetivo, en definitiva, es pasar de la concienciación —ya bastante extendida— a la acción: aprender a escuchar el cuerpo, pero también a interpretarlo con criterio.
