ENTREVISTAS EN LA BRÚJULA

"La inteligencia artificial no reemplaza al arqueólogo, pero acelera el trabajo como nunca antes"

En una entrevista en La Brújula, el profesor de Arqueología de la Universidad de Alcalá, Manuel Castro‑Priego, explica cómo la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías están revolucionando la forma de estudiar el pasado, sin sustituir el trabajo del arqueólogo, sino haciéndolo más preciso y menos invasivo.

ondacero.es

Madrid |

Rafa Latorre conversa en La Brújula con el profesor de Arqueología de la Universidad de Alcalá, Manuel Castro‑Priego, sobre el impacto de la inteligencia artificial en la arqueología, desde la localización de nuevos yacimientos hasta la catalogación de objetos y la preservación del patrimonio. El profesor subraya que, lejos de la imagen cinematográfica del arqueólogo aventurero, la disciplina es cada vez más científica, predictiva y tecnológica.

La inteligencia artificial en la arqueología

Castro‑Priego recuerda que la relación entre la arqueología y la inteligencia artificial ya lleva casi dos décadas, con los primeros algoritmos de machine learning aplicados a la predicción de la localización de restos arqueológicos. "La inteligencia artificial no reemplaza el trabajo arqueológico, pero lo que impresiona es cuánto lo acelera", asegura.

El experto explica que estos sistemas permiten identificar patrones casi imperceptibles en el terreno, desde la ubicación de yacimientos invisibles hasta la detección de elementos decorativos en objetos arqueológicos. También se utilizan para analizar lenguas de las que se dispone de poca información, como el íbero, ayudando a saber si están relacionadas con otras lenguas sin necesidad de traducirlas directamente.

Del cine a la ciencia: el nuevo arqueólogo

Latorre apunta que la idea del arqueólogo suele estar deformada por el cine, asociada a aventuras y excavaciones impulsivas. Castro‑Priego matiza que, en la práctica, la arqueología es cada vez menos intuitiva y más racional. "Cada vez tiene mucho menos intuitivo y mucho más de racional", subraya.

El profesor detalla el uso de técnicas de remote sensing, como el georradar o la imagen satelital, que permiten detectar lo que hay bajo el subsuelo sin excavar. En Egipto, por ejemplo, proyectos de hace más de una década han identificado yacimientos a partir de diferencias en el tipo de suelo o en la luminosidad de los materiales. ç

"Cada vez más los arqueólogos tendemos a no excavar. Intentamos sobre todo preservar y saber mucho de los yacimientos sin necesidad de destruir", explica.

Menos invasivo, más predictivo

Latorre compara la evolución de la arqueología con la cirugía, cada vez menos invasiva gracias a la tecnología. Castro‑Priego coincide: "La arqueología cada vez es más predictiva". Los sistemas de inteligencia artificial ayudan a predecir dónde pueden existir yacimientos, lo que permite protegerlos antes de que grandes obras civiles los destruyan.

En España y otros países, los estudios arqueológicos previos a obras públicas se basan en estos modelos predictivos. "Nos permiten conocer que en determinados lugares se han asentado, lo han ocupado y han utilizado una serie de recursos", afirma el profesor, destacando que la arqueología se ha convertido en una herramienta clave para la conservación del patrimonio.

Catalogación y descubrimientos

La catalogación de objetos arqueológicos también se ha visto transformada por la inteligencia artificial. Castro‑Priego recuerda que una de las primeras aplicaciones fue la identificación de elementos recurrentes en objetos, como líneas odecoraciones. "Los arqueólogos siempre hemos estado obsesionados por los objetos y sus procesos de producción", dice.

Los sistemas informáticos y los ecosistemas de patrones de imágenes permiten extraer datos generales y específicos de forma mucho más rápida que hace unas décadas, cuando el trabajo podía llevar toda una vida. "Ahora muchas veces no nos permiten extraer datos generales y específicos de manera mucho más rápida", subraya.

El lugar más fascinante para trabajar

Latorre le pregunta cuál es el lugar más fascinante donde le gustaría trabajar. Castro‑Priego responde que, en los últimos años, los grandes descubrimientos de ciudades mayas mediante tecnología LIDAR en la selva son especialmente interesantes. "Todos esos grandes descubrimientos de nuevas ciudades maya están descubriendo mediante tecnología LIDAR en medio de la selva. Es, sin ningún tipo de duda, un lugar más que interesante", afirma.

El uso de LIDAR, que unifica láser 3D desde aviones o drones, ha permitido observar elementos en la selva que eran imposibles de descubrir a pie. "Ahora tenemos una imagen de las ciudades mayas, su extensión, su organización, que permite defender que tienen un grado de sofisticación muy superior", concluye.