LA BRÚJULA

Ignacio Cembrero: "El príncipe heredero de Marruecos mantiene una relación muy estrecha con su madre y eso marcará su reinado"

En 'La Brújula', el periodista especializado en el Magreb Ignacio Cembrero analiza junto a Rafa Latorre la prolongada ausencia de Mohamed VI y el creciente protagonismo de su hijo, Muley Hassan. La salud del monarca y la influencia de su exesposa, Lalla Salma, reavivan el debate sobre el futuro de la monarquía alauí.

ondacero.es

Madrid |

La ausencia del rey Mohamed VI en la escena pública, agravada en las últimas semanas por los rumores sobre su estado de salud, ha reabierto las especulaciones sobre el rumbo de la monarquía marroquí. El monarca, de 62 años, lleva tiempo alternando su residencia entre Marruecos, París y distintos destinos internacionales, mientras su hijo, el príncipe Mulay Hassan, asume de forma intermitente un papel institucional.

En conversación con Rafa Latorre, Ignacio Cembrero —referencia en el análisis del mundo árabe— arroja luz sobre lo que se sabe y lo que se desconoce del futuro heredero.

Dos meses fuera de Marruecos

Cembrero recuerda que Mohamed VI ha prolongado sus ausencias en los últimos años. Según relata, "esta vez han sido dos meses y dos semanas: del 5 de noviembre al 18 de enero", un periodo en el que el monarca habría pasado por París, Abu Dabi, El Cairo y Zanzíbar, donde posee una residencia adquirida hace años.

Aunque la Casa Real marroquí difundió un parte médico hablando de una dolencia lumbar, Cembrero aclara que "el rey no está bien de salud", y añade que esta dolencia no le habría impedido estar presente en la final de la Copa de África, celebrada en Rabat el 18 de enero. El monarca regresó ese mismo día al país, "con la intención de recibir al equipo si ganaba", pero la derrota de Marruecos supuso que el protocolo recayese en su hermano, el príncipe Mulay Rashid.

El desconocido heredero al trono

Rafa Latorre planteó la cuestión central: ¿quién es realmente el joven heredero Muley Hassan, llamado a suceder como Hassan III? Cembrero responde con prudencia: "No sabemos mucho. De hecho, sabemos menos de lo que supimos en su día de su padre".

A los 22 años, el príncipe todavía no ha terminado sus estudios universitarios y vive con su madre y su hermana. "Está muy apegado a su madre, con quien tiene una relación mucho mejor que con el padre", explica el periodista.

Su papel en actos públicos ha sido discreto: ha presidido algunos encuentros de la Copa África y acompañado a su madre en apariciones institucionales, aunque ha estado ausente en momentos clave, como la reinauguración de la Catedral de Notre Dame o las visitas a las zonas afectadas por el terremoto del Atlas en 2023.

Cembrero señala que "su padre no le ha dado mucha cancha" y que los marroquíes apenas han visto en Mulay Hassan un referente político propio.

Una sucesión sin abdicación a la vista

Preguntado por la posibilidad de una renuncia o abdicación en caso de deterioro físico, Cembrero es categórico: "En la dinastía alauí nunca ha habido una abdicación, y no va a ser esta la primera". El periodista reconoce que el monarca está en un estado delicado, pero que "sigue presidiendo algunos consejos de ministros" y pronuncia "muy pocos" discursos.

Las largas estancias fuera del país y el creciente papel del heredero alimentan la sensación de que el traspaso de poder podría llegar sin planificación previa.

La influencia de Lalla Salma

Cembrero subraya un punto clave: el papel de la madre del heredero. "El príncipe Mulay Hassan tiene una estrechísima relación con su madre, Lalla Salma, y eso significa que el día que llegue a ser rey, ella tendrá una gran influencia sobre él", afirma. La princesa, ingeniera y políglota, es vista como una figura moderna dentro del contexto de la realeza marroquí.

Sin embargo, ese protagonismo femenino no será bien recibido por todos: "Esto no gustará a buena parte de la familia real, empezando por las hermanas del rey, con las que Lalla Salma mantiene una mala relación", advierte Cembrero, recordando que la tensión entre ambas partes ha sido reconocida incluso por la prensa del país.