Algo ha cambiado respecto de aquellos días agitados previos al 23J. Que el Partido Popular no estaba demasiado contento con el discurrir de las negociaciones para formar un gobierno en Extremadura era evidente porque así lo explicitó la portavoz Fúnez, cuando dijo aquello de menos ruido y más trabajar. Ahora el PP cambia de estrategia y la dirección nacional asume las negociaciones con Vox para la investidura de sus candidatos en Extremadura y Aragón aunque cabe prever que pretendan establecer unas directrices básicas para lo que venga. Porque ya no hay en el PP ningún rubor en confesar que va a gobernar con Vox allí donde sean necesarios sus votos.
De manera que esto de que decidan los territorios ya no será la norma y la razón es que Vox parece guardar un cierto rencor a María Guardiola que ella no consigue curar por muchas declaraciones amables que haya hecho tras las elecciones en Extremadura.
Parece que en Aragón no hay tanto problema, en cualquier caso para desbloquear la situación ahora pretenden empezar de cero.
Y a partir de aquí todo son preguntas, por eso es especialmente oportuna la entrevista que vamos a tener con Alberto Núñez Feijóo en 'La Brújula' a las 21.30 ¿Quién va a negociar y qué es lo que va negociar? ¿Será un acuerdo global con unas líneas básicas o habrá un acuerdo distinto en cada comunidad? ¿Habrá un documento con el manual de los pactos PP-Vox?
Es que ya son demasiadas repeticiones electorales las que hemos vivido durante todos estos años reciente como para saber lo que se desata en caso de bloqueo, que es el reparto de responsabilidades. De quién es la culpa de que los ciudadanos haya tenido que volver a votar. Esta es siempre una descortesía con el ciudadano. Porque supone trasladarles el problema.
Ni que los ciudadanos no supieran votar para que tengan que hacerlo una y otra vez hasta que salga lo que tiene que salir
En realidad la pregunta más misteriosa es qué es lo que quiere exactamente Vox. Porque se salió de todos los gobiernos autonómicos de una vez y ahora no se sabe si quiere volver a todos, solo a unos, fastidiar a María Guardiola o condicionar las elecciones en Castilla y León cuya campaña empieza ya. Pero es que luego viene la de Andalucía y la investidura de Guardiola tiene un plazo.
Hoy Vox además tiene otras batallas que librar.Batallas internas que son las más cruentas.
Ortega Smith no sólo es el carné número 6 de Vox. Además es el padrino de la hija de Abascal. Pero en la política los afectos significan y parece que mucho menos en Vox. Ortega Smith sigue amotinado y en rebeldía ante la decisión de su partido de relevarle como portavoz en el ayuntamiento de Madrid. Ortega Smith se ha atrincherado junto a otros dos ediles. Se niegan a acatar las órdenes del partido: Carla Toscano e Ignacio Ansaldo, quien fue el primer presidente de Vox. Este Ansaldo tiene el carnet número 1 de la formación y Ortega Smith el número 6. Abascal es el 4. Hablamos de camisas viejas del voxismo, gente que ha estado ahí desde que Abascal se subía en un cajón para dirigirse a los transeuntes.
Es extraordinario este testimonio de la portavoz socialista Montse Mínguez, sí que es necesaria memoria. A ver si se creen que Calvo Sotelo era socialista, si hace dos días andaban en la pública montándole campañas de desprestigio a Adolfo Suárez. El hombre que se levantó a enfrentarse a pecho descubierto con los pistolones era Gutiérrez Mellado, un militar que participó en el alzamiento.
Es que es extraordinario los juegos que quieren hacer con la memoria. Esto se llama inducir recuerdos falsos
A ver si se creen que en su gobierno de concentración Alfonso Armada no contaba con los socialistas. Si del 23F ya se sabe casi todo: incluidas las reuniones de Enrique Múgica Herzog y las expectativas creadas respecto del gobierno de Suárez, la solución de la moción de censura, el esperpento que se vivió en la Cámara…
Está muy bien desclasificar para iluminar pero no inventarse falsos recuerdos
A ver si lo que pretenden es precisamente castigar a González.
El Consejo de Ministros tiene previsto aprobar este martes la desclasificación de documentos relacionados con el golpe de Estado del 23F. Esta decisión se produce cuando el Ejecutivo tiene aún pendiente la aprobación en el Congreso de la nueva Ley de Secretos Oficiales, que precisamente contempla desclasificar secretos a los 45 años, una norma que se comprometió a impulsar y que era una petición histórica del PNV, y que permitiría la desclasificación de documentos de otras muchas materias, como sobre los GAL, secretos del franquismo o la Casa Real.
Pedro Sánchez ha querido celebrar este 23F con una muy planificada maniobra para que nos pongamos ahora a debatir sobre qué ocurrió realmente para que Tejero entrara en el Congreso pistola en mano. Una cosa es información clasificada, otra información reservada y otra información desconocida. Lo cierto es que hay una amplia bibliografía para conocer qué es exactamente lo que ocurrió pero es verdad que aún hay algunas zonas oscuras que la desclasificación podría contribuir a iluminar. Como las llamadas realizadas por Alfonso Armada y las grabaciones telefónicas de ese día, o las conversaciones del rey Juan Carlos con los capitanes generales.
Es curioso que el Gobierno que trata hasta los viajes del Falcón como información reservada pretenda ahora desentrañar los secretos de hace 45 años
Viva la transparencia. Ahora a ver qué minuciosa selección de información se hace.

