La mutación del frente: De tanques a drones
Para la investigadora del Instituto Elcano, Mira Milosevich, el conflicto ha entrado en una fase de "guerra de desgaste" que se mantiene prácticamente inalterada en el plano estratégico desde hace dos años. Con un frente que supera los mil kilómetros, la dinámica táctica se ha vuelto circular:
Un día Rusia toma un enclave y al día siguiente Ucrania lo recupera
Esta parálisis ha forzado una evolución tecnológica. Milosevich destaca que el debate sobre los tanques ha quedado atrás; hoy, la prioridad es la producción de drones. Estos dispositivos, más económicos y letales, permiten a ambos bandos golpear al adversario con gran precisión sin necesidad de grandes movimientos de tropas.
El factor social: Fatiga y nuevos mitos
El análisis de la moral ciudadana revela una brecha profunda entre ambas naciones:
- En Ucrania: Existe una fatiga evidente. Según Milosevic, cerca del 40% de la población estaría a favor de cambiar territorio por paz, aunque un 70% se niega tajantemente a entregar el Dombás, condición que Putin considera innegociable.
- En Rusia: La sociedad ha experimentado una transformación. Milosevich explica que el Kremlin ha logrado imponer una narrativa donde Rusia no lucha contra Ucrania, sino contra Occidente. Se ha creado un "nuevo mito fundacional" basado en un fuerte sentimiento antioccidental que actúa como el mayor motor del conflicto actualmente.
La imposibilidad de la negociación
El almirante retirado Juan Rodríguez Garat aporta una visión cruda sobre el futuro diplomático:
No hay ninguna dinámica que nos haga pensar que la guerra va a terminar pronto
Según Garat, la postura de Vladimir Putin es de rendición incondicional.
El almirante advierte que cualquier oferta sobre el Dombás es solo un señuelo; Putin no aceptará nada que no implique el control político sobre Ucrania, similar al modelo de Bielorrusia.
Mientras Putin crea que puede ganar en la carrera de resistencia, no va a ceder
El papel de Occidente y las sanciones
Respecto a las medidas económicas, Garat sostiene que, aunque las sanciones no son instantáneas, especialmente ante un dictador al que "le importa muy poco lo mal que viva su pueblo", son la única herramienta para evitar una victoria rusa total a largo plazo.
Por su parte, Milosevich subraya el cambio de prioridades en Estados Unidos. Con la posible influencia de Donald Trump, la visión de Rusia ha pasado a ser la de una "potencia secundaria" que debe ser gestionada por Europa, mientras que la verdadera prioridad estadounidense se desplaza hacia el Indo-Pacífico y el desafío tecnológico de China.
