LA BRÚJULA

El cuaderno de Chapu: "El pecado de la carne"

Chapu Apaolaza analiza la actualidad política en La Brújula

ondacero.es

Madrid | 08.07.2021 20:42

Notas del ocho de julio año dos después de los últimos Sanfermines. El tren vacío Madrid-Pamplona en ocho de julio cruza España como un tren fantasma en un mundo que no existe. Por la ventana se suceden las vaquerías, las explotaciones de gallinas, de cerdos, las viñas y los maizales. Mira, hijo, algún día todo esto será de Podemos.

El ministro, Alberto Garzón, apuesta por reducir el consumo de carne porque estamos gordos y por los cuescos de las vacas. Ha dicho Sánchez que el chuletón es imbatible. Dicen que en los próximos Juegos van a incluir como disciplina Olímpica la desautorización de ministro.

Dice Alberto Garzón: “La carne o la vida”. Yo prefería cuando los políticos solamente pretendían quitarte la cartera. Ahora en tu lavadora, en tu coche, en tu cama y en tu plato de tofu. No les gusta la carne, no les gustan los ganaderos, no les gustan los toreros, los empresarios, los camareros, los carniceros ni los aviones.

Había una izquierda ecologista, pero se fastidió cuando la tomaron los animalistas preguntándose a quién salvar a tu madre o tu perro. A quién matamos, a la vaca o al ganadero. Hoy se ha convertido en una mezcla entre el cura y el médico: te dan el sermón, te quitan la sal.

Está alto el nivel de CO2, de moralina, de tontería y de matraca. Nadie sabe qué es verdad y es mentira. Al final del camino espera y resiste la Ribera de Navarra, siempre tan cierta, siempre tan de verdad. Lo dijo Rick en "Lo que el viento se llevó": “Siempre nos quedará Tudela”. Recuerdo una jota que cantaba: “Si Navarra se quemara, yo me echaría al fuego. Con mi sangre lo apagara, que Navarra es lo primero”.